La paradoja de Galicia: tras el invierno más lluvioso en 25 años, más de 100 municipios sufren restricciones de aguaEP

Galicia se queda sin agua pese al invierno más lluvioso en 25 años: más de 100 municipios mantienen restricciones

La falta de lluvias durante el verano ha llevado a la Xunta a mantener la alerta o prealerta en distintos puntos de la comunidad, mientras los embalses de abastecimiento están al 58 % de su capacidad

Galicia afronta una situación que hace unos meses parecía difícil de imaginar. Después de registrar el invierno más lluvioso de los últimos 25 años, la falta de precipitaciones durante el verano ha obligado a mantener medidas de ahorro de agua en más de un centenar de municipios, mientras las previsiones meteorológicas no apuntan a una recuperación inmediata.

La situación no afecta por igual a toda la comunidad, pero la Xunta mantiene activados distintos niveles de vigilancia y restricciones ante la evolución de los ríos, embalses y sistemas de abastecimiento. En total, unos 107 ayuntamientos están parcial o completamente incluidos en zonas sometidas a alerta, prealerta o medidas equivalentes.

Más de 100 municipios afectados

La situación más preocupante se concentra en determinados puntos de Galicia-Costa. La Xunta mantiene la alerta por escasez de agua en los sistemas del río Lérez, en Pontevedra, y del río Anllóns y Costa de La Coruña, hasta el límite con Arteixo. También se han ampliado medidas equivalentes en el subsistema de Baiona. A estas zonas se ha sumado la prealerta en Ferrol, que afecta al río Mera, la ría de Ortigueira y la ría de Cedeira, mientras que en el subsistema de Zamáns, en Vigo, también se han comenzado a aplicar medidas equivalentes.

La Xunta cifra en 32 los municipios incluidos en zonas en alerta o con medidas equivalentes, mientras que otros 75 están dentro de áreas declaradas en prealerta o sometidas a medidas similares. Sin embargo, que un ayuntamiento figure dentro de una de estas unidades territoriales no significa necesariamente que tenga problemas inmediatos de abastecimiento.

La incidencia depende de dónde capta el agua cada sistema municipal. De hecho, teniendo en cuenta el origen del agua de los principales sistemas de abastecimiento, la prealerta tiene mayores implicaciones prácticas en 48 municipios.

El dato que refleja la evolución de la situación es el nivel de los embalses destinados al abastecimiento: se encuentran cerca del 58 % de su capacidad, unos 11 puntos porcentuales por debajo del nivel registrado en las mismas fechas del año pasado.

Piscinas, riego y baldeo, en el punto de mira

La alerta es el segundo nivel más elevado contemplado en el Plan de la Sequía de Galicia-Costa, solo por debajo de la emergencia. En este escenario pueden adoptarse medidas destinadas a reducir los consumos que no sean imprescindibles.

Entre ellas se contempla, si resulta necesario, prohibir el llenado de piscinas, el riego de jardines o el baldeo de calles, además de otras restricciones destinadas a conservar las reservas disponibles. También podrían llegar a producirse cortes puntuales de agua en caso de que la situación lo requiriese.

La prealerta supone un nivel inferior, pero obliga a intensificar la vigilancia sobre la meteorología, los ríos y los embalses y a promover medidas de concienciación para que ciudadanos y administraciones reduzcan los consumos no esenciales.

La situación ha llevado además a la Xunta a poner en marcha un plan de refuerzo de la eficiencia de las infraestructuras hidráulicas, el denominado PEREGA, con el objetivo de garantizar el suministro a medio y largo plazo.

El Gobierno gallego pretende analizar el estado de las actuales redes de abastecimiento y anticipar cómo evolucionará la demanda de agua ante la «nueva realidad climática». Entre las actuaciones previstas figuran la mejora de las redes, el impulso de la reutilización y el estudio de nuevas infraestructuras.

También se analizará el posible uso de aguas subterráneas en periodos de sequía y se trabaja con el Instituto Geológico y Minero de España en la revisión de las 19 masas de agua subterránea de la demarcación Galicia-Costa.