El presidente de la Xunta, Alfonso RuedaDAVID CABEZÓN @ XUNTA

Rueda rechaza fijar cuántos menores de Ceuta estaría dispuesto a acoger hasta que no cese la improvisación de Moncloa

El presidente de la Xunta de Galicia opina, además, de que el reparto debería de ser la «última opción»

Alfonso Rueda planta cara a los planes de reparto migratorio del Ejecutivo central. El jefe del Ejecutivo autonómico se ha negado a entrar en un «baile de cifras» sobre los menores procedentes de Ceuta que asumiría Galicia, argumentando una «opacidad absoluta» por parte del equipo de Pedro Sánchez. Rueda defiende la solidaridad gallega, pero exige que la distribución territorial sea la «última opción» al problema de la invasión.

El mandatario gallego ha respondido así al secretario de Estado de Infancia, Rubén Pérez, quien previamente había defendido el traslado de los menores a las comunidades como la «única fórmula» viable. Frente a este planteamiento, Rueda ha reivindicado el carácter «solidario» de Galicia, pero ha matizado que cualquier colaboración debe ejecutarse bajo criterios de rigor y seriedad, rechazando de plano las imposiciones sin planificación.

Reclama «planificación, comunicación, financiación y hacer las cosas bien» y no simplemente «normalizar una situación en la que los menores que entran en el territorio nacional lo que hay que hacer es distribuirlos por los diferentes territorios», «sin intentar ninguna otra alternativa» y «de un día para otro».

El líder del Ejecutivo autonómico considera que el traslado automático no puede convertirse en el protocolo habitual del Estado frente a la presión migratoria.: «No podemos admitir que el Gobierno intente que sea normal y que todos admitamos como normal una situación que no lo es y que cada vez que se produzca una entrada de menores, haya una renuncia desde el principio a intentar que esos menores vuelvan con sus padres y simplemente distribuir esta situación que consideran muy complicada por todo el territorio nacional».

Falta de información

Para Rueda, esta solución de repartir a los menores de Ceuta entre las comunidades solo es una «gestión disparatada» por parte de un Gobierno que busca solucionar «sacándose de encima» lo que consideran un «problema».

Es por esta razón por la que se ha negado en rotundo de hablar de cifras mientras que el Gobierno de Pedro Sánchez no diga a Galicia «cuál es exactamente la situación». «Si quieren las colaboración de Galicia, las cosas hay que hacerlas de una forma absolutamente diferente a como las están haciendo»,dijo Rueda muy tajante.

La oposición no tardó en afearle su postura. Las peores críticas llegaron por parte del BNG, que le acusó de abrazar discursos «ultra» sobre Ceuta. «Es un presidente que traiciona los intereses del país por seguir al dedillo lo que manda Génova, alejado de la mayoría social de este país, que sabe que emigrar es un drama», dijo Ana Pontón.