Varios bomberos forestales colaboran en las labores de extinción de un incendio foresta en Quiroga, Lugo
Multas de hasta 100.000 euros por no desbrozar los terrenos con la nueva ley de incendios de Galicia
La Xunta perfila la nueva normativa que también amplía la distancia de seguridad de las franjas que rodean poblaciones
La Xunta perfila la futura ley de incendios, que prevé enviar al Parlamento en octubre. Entre los principales cambios, además de incidir en un endurecimiento de la limpieza de franjas (cuyo incumplimiento por parte del propietario podrá acarrear sanciones de hasta 100.000 euros en casos graves), se ampliará la distancia de seguridad de estas franjas que rodean poblaciones y que en «zonas estratégicas» podrá duplicarse y pasar de los 50 metros actuales a 100 metros.
Esta futura ley de incendios, que se verá en el Consejo Forestal de este martes, renovará la aprobada hace casi 20 años (aunque sometida a varias modificaciones) para adaptarla a la nueva realidad y tipología de incendios,.
Tal y como ha detallado la consejera del Medio Rural, María José Gómez, se valora la creación del concepto de interfaz urbano-forestal, como aquella parte del territorio urbano colindante con terrenos agrícolas o forestales y la regulación de la limpieza (gestión de biomasa) en estas parcelas.
Multas de hasta 100.000 eurosz
«Deja de ser subsidiaria para convertirse en una obligación legal directa», ha explicado la consejera, quien, posteriormente, a preguntas de los periodistas, ha incidido en que no cumplir con dicha obligación podrá suponer sanciones de hasta 100.000 euros para los dueños de los terrenos que no cumplan con el desbroce requerido.
«Apostamos en primer lugar por la protección de las personas y sus bienes frente al fuego y lo hacemos con medidas concretas», ha recalcado, antes de aludir a otros pasos como la modificación de las distancias de seguridad tanto en las redes primarias de infraestructuras como en las secundarias de núcleos y edificaciones.
Además, los agentes de la autoridad podrán dictar órdenes verbales de ejecución inmedianta en el territorio, como el desalojo de áreas recreativas o el cierre de caminos ante un peligro inminente y «sin esperar a trámites administrativos».
También se incorporan medidas para mejorar la extinción y la gestión del territorio mediante figuras como los paisajes en mosaico, paisajes «cortafuegos» que se traducirán en áreas delimitadas en puntos estratégicos en los que se intentará «frenar grandes incendios forestales mediante la implantación de actividades agrícolas o la plantación de frondosas autóctonas».