Juicio en Pontevedra a un hombre acusado de maltrato habitual a su pareja
«Me la encontré con un diente roto»: una amiga describe las palizas a la víctima de maltrato en Pontevedra
El acusado se enfrenta a más de doce años de cárcel y alega ante la Audiencia Provincial que su expareja le denunció por celos
Un hombre acusado de varios delitos de maltrato en el ámbito de la violencia de género, que se enfrenta a más de doce años y medio de cárcel, ha negado este martes los hechos ante el tribunal de la sección cuarta de la Audiencia Provincial de Pontevedra, y ha afirmado que su expareja lo denunció porque quería «joderle la vida», ya que él había empezado a verse con otra persona y quería finalizar esa relación.
Según su versión, «nunca en la vida» maltrató a la denunciante, y ha señalado que era ella la que hacía lo posible por mantenerlo a su lado, y que incluso había llegado a agredirle. Al respecto, ha reconocido que ambos consumían drogas, pero que era ella la que se encargaba de comprarlas y proporcionárselas para mantenerlo a su lado.
Además, ha señalado que él mismo le confesó que estaba empezando a verse con otra persona y que quería dejar esa relación, y ella reaccionó interponiendo la denuncia. «Ella me quería joder la vida», ha aseverado, tras recordar que la mujer le llegó a escribir a prisión para mantener contacto con él.
Heridas y hematomas
Finalmente, ha recordado que en una ocasión la acompañó al hospital, aunque no llegó a dar explicaciones sobre las heridas y hematomas que, según testigos y un informe forense, tenía su pareja.
En la jornada de este martes también han prestado declaración, en calidad de testigos, la pareja del padre de la víctima y una amiga. Ambas subrayaron que sabían que la relación entre ambos era «mala» y que la mujer presentaba con frecuencia hematomas, marcas de golpes e incluso, en un momento determinado, un diente roto.
«La vi en la calle después de muchos meses sin saber de ella. Me la encontré llena de golpes, con un diente roto, un ojo amoratado y me contó todo lo que (el acusado) le hacía, las palizas, vejaciones, toda clase de cosas horribles que se le pueden hacer a una mujer. Me encontré una mujer degradada, sin autoestima», ha relatado la amiga de la denunciante, que ha confirmado que la mujer le explicó como el acusado la controlaba, le arrebataba el teléfono e incluso había llegado a tenerla retenida en el domicilio que compartían.
«Un auténtico infierno»
La Fiscalía ha mantenido su acusación por un delito de maltrato habitual en el ámbito de la violencia de género, cuatro delitos de maltrato físico en el ámbito de la violencia de género y un delito de lesiones cualificadas con deformidad (con las agravantes de parentesco y género). En el caso del último delito, ha pedido que, si el tribunal no lo considera acreditado, se le condene por un delito de lesiones sin agravantes.
Así, solicita penas que suman 12 años y 7 meses de cárcel y, en caso de que le considera autor de un delito de lesiones (y no del delito de lesiones con deformidad), las penas sumarían 9 años y medio de prisión. Los mismos años de cárcel que solicita la acusación particular.
El representante del Ministerio Público ha señalado, tras la práctica de la prueba, que los malos tratos habituales y los episodios de violencia ejercida por el acusado hacia la denunciante han quedado acreditados. «La víctima relató que vivió un auténtico infierno. Fue objeto de agresiones, insultos, ya desde el tercer mes de la relación, de forma reiterada, casi a diario», ha subrayado.
Asimismo, ha calificado como «fiable» el testimonio de la víctima y ha añadido que, aunque solo hay denuncia por el episodio más grave (en el que perdió parte de un diente y presentaba un golpe en el ojo y otras heridas), el maltrato habitual queda acreditado no solo por su testimonio, sino también por el de los testigos a quienes ella relató lo que pasaba y vieron las marcas de los golpes en su cuerpo. Si no acudió antes al médico ni pidió ayuda, ha remarcado, fue «por miedo».