El alcalde de Pontevedra, Miguel Anxo Fernández LoresEP

El BNG de Pontevedra se traga su propio boicot a Israel para no perder el Mundial de Triatlón

El alcalde Miguel Anxo Fernández Lores, que llegó a boicotear La Vuelta Ciclista el pasado año, asume ahora en silencio la participación de seis atletas israelíes en la competición que acoge su Ayuntamiento

«la masacre al pueblo palestino es insostenible socialmente. Es imposible ponerse de perfil». Estas eran las palabras del alcalde nacionalista de Pontevedra, Miguel Anxo Fernández Lores, el pasado año cuando secundó y participó activamente en las protestas organizadas por el colectivo Galiza por Palestina al paso de la decimosexta etapa de La Vuelta por la provincia.

Afirmaba entonces tener el deber, como regidor, de estar presente porque Israel «está violando todas las leyes». De hecho, varios dirigentes del BNG, que afirmaron sentirse «orgullosos» del boicot contra el equipo Israel-Premier Tech, fueron incluso detenidos.

Semanas después de la celebración de La Vuelta a España, el 22 de septiembre, su formación nacionalista y el PSOE aprobaban durante el pleno vetar cualquier evento cultural y deportivo en los que participasen «entidades que representen al Estado de Israel o sean financiados por él, así como aquellas que contribuyan a promocionar o blanquear el genocidio que está cometiendo sobre el pueblo palestino».

Miguel Anxo Fernández acudía incluso a la sesión plenaria luciendo un kufiya (el tradicional pañuelo palestino) en señal de protesta contra Israel. Sin embargo, poco queda ya de aquel veto solemne. El nacionalismo gallego se ha topado de frente con su propia hemeroteca y el Ayuntamiento de Pontevedra inaugura este miércoles el Campeonato del Mundo de Triatlón dinamitando sus propias líneas rojas.

Para no perder el millonario escaparate internacional de esta importante cita del deporte, el consistorio del BNG ha optado por tragarse su propia resolución del pleno y callarse ante la participación de hasta seis atletas israelíes inscritos en la prueba.

No reaccionaron ni siquiera al escrito remitido por la plataforma Galiza por Palestina que pedía al Consistorio la exclusión de deportistas de Israel. «Os pedimos que actuéis de modo coherente con los valores de nuestro deporte, de nuestros deportistas y de la sociedad civil, y que sancionéis a los triatletas israelís de inmediato», solicitaban.