Asunta Basterra fue asesinada en septiembre de 2013Edición: Paula Andrade

Trece años sin Asunta: las preguntas sin resolver del asesinato de la pequeña a manos de sus padres

El padre, que aún cumple condena, ha pedido recientemente un permiso penitenciario. Su madre se quitó la vida en la cárcel. Ninguno ha reconocido el asesinato de su hija

Trece años han pasado desde que el cuerpo sin vida de la pequeña Asunta apareció en una pista forestal de Teo, un municipio cercano a Santiago de Compostela que aún recuerda lo que ocurrió esa noche.

Alfonso Basterra y Rosario Porto, padres adoptivos de la menor de 13 años, fueron condenados a 18 años de prisión por el asesinato de su hija. A pesar de la condena y del paso de los años todavía quedan muchas preguntas sobre lo que sucedió en el año 2013.

¿Cuál fue el móvil?

Aunque se ha especulado mucho sobre el móvil del crimen, la realidad es que ninguno de los dos padres llegó a reconocer el asesinato y los investigadores tampoco pudieron sacar conclusiones sobre ello.

Una de las principales hipótesis siempre fue el distanciamiento de la pareja y la posibilidad de que viesen a la niña como el obstáculo que les separaba.

Además, durante la investigación también se apreciaron problemas económicos y una polémica herencia pero nunca quedó acreditado que esto supusiese el motivo del asesinato.

El papel del padre

En un principio, el jurado popular consideró a ambos padres autores del asesinado. Sin embargo, el TSJG modificó este hecho y consideró probado que fue Rosario Porto la que realizó la asfixia que acabó con la vida de su hija.

Sin embargo, el padre se consideró como partícipe en el plan y se acreditó que ayudó a su expareja a cometer el crimen de otros modos y, además, que administró sedantes a la pequeña durante un tiempo prolongado. Lo que no se consideró probado es que Basterra estuviese en el chalet de Montouto en el momento en el que la pequeña perdió la vida.

Fotos sospechosas y pornografía asiática

Uno de los temas más comentados durante la investigación fue la aparición de fotografías de Asunta en los dispositivos familiares que los agentes encontraron, cuanto menos, inquietantes. En algunas aparecía dormida o envuelta en una sábana; en otras, con el disfraz de cabaretera utilizado en una actuación de ballet.

Pero además de estas fotografías, los investigadores hallaron en el ordenador de su padre múltiples imágenes de pornografía con mujeres asiáticas. Basterra las había intentado eliminar antes de que su ordenador quedase confiscado.

¿Quién dejó el cadáver en la cuneta?

La investigación consideró acreditado que Asunta perdió la vida a manos de su madre en el chalet de Montouto, a pocos kilómetros de donde apareció su cadáver.

Sin embargo, no se llegó a determinar quién llevó a la pequeña a la pista forestal de Teo y qué ocurrió entre el asesinato y este hecho. De hecho, el TSJG reconoció que se desconocía el quién, cómo y cuándo se había llevado el cuerpo de la pequeña al lugar donde, finalmente, fue encontrado.

Además, unos vecinos aseguraron haber pasado por la zona unas horas antes del hallazgo y no haber visto el cuerpo. Sin embargo, la falta de iluminación y el lugar donde estaba Asunta no pueden asegurar que no estuviese allí cuando los testigos pasaron caminando.

Por qué sedaban a la niña

Otra de las incógnitas es la razón por la que los padres administraron a Asunta Orfidal durante, al menos, los tres meses anteriores a su muerte.

Alfonso retiró al menos 125 comprimidos de este medicamento en tres ocasiones entre julio y septiembre de 2013. El día del crimen volvieron a administrárselo en una cantidad considerada altamente tóxica.