CampingJOSE RAMON AGUIRRE; Jose Ramon Aguirre

Cabañas prefabricadas en un entorno de viñedos: la nueva aprobación de la Xunta para potenciar el turismo

Este informe de impacto ambiental fue elaborado en el marco del procedimiento de evaluación de impacto ambiental simplificado del proyecto

La Xunta ha dado luz verde ambiental con condiciones a un proyecto para instalar un campamento de turismo compuesto por 20 cabañas prefabricadas en el entorno de una bodega y viñedos en el municipio lucense de Sober.

Según se concluye en el informe de impacto ambiental emitido por la Consellería de Medio Ambiente y Cambio Climático, que se publica este lunes en el Diario Oficial de Galicia (DOG), «no son previsibles efectos adversos significativos sobre el entorno derivados de su ejecución», siempre que se cumplan los condicionantes fijados tanto en el documento ambiental como en los informes analizados, así como en el programa de vigilancia diseñado al amparo de la iniciativa.

El proyecto, promovido por Heroica Enoresorts S.L. está localizado en una parcela de algo más de 18.000 metros cuadrados ubicada en la parroquia de Doade. Allí, según lo proyectado, se instalarán 20 cabañas prefabricadas con capacidad para 40 personas, así como un edificio destinado a servicios comunes, como una recepción o una tienda de venta de productos de primera necesidad.

Todas las cabañas serán prefabricadas, independientes entre sí y de una sola planta, lo que «favorece su integración visual en el entorno rural y minimiza el impacto paisajístico». Asimismo, incorporan cubiertas verdes ajardinadas, «optimizando el aislamiento térmico y difuminando el impacto visual en el entorno natural», apunta la Xunta.

Este informe de impacto ambiental fue elaborado en el marco del procedimiento de evaluación de impacto ambiental simplificado del proyecto, un trámite en el que la documentación presentada por el promotor fue sometida a participación pública sin que se recibiese ningún escrito o alegación, al tiempo que fueron consultados un total de siete organismos.

Fruto de esas consultas, las entidades realizaron su valoración y fijaron condicionantes que se añaden a los incluidos en el programa de vigilancia ambiental que recoge la resolución de la Dirección General de Calidad Ambiental. Esas evaluaciones consideran, a modo general, que el proyecto no va a tener impactos significativos en los distintos campos analizados y que sería viable su puesta en marcha siempre que se cumplan con ciertos condicionantes establecidos en los respectivos informes.

Entre las exigencias están aspectos tales como la protección de la atmósfera, población y salud; de las aguas y lechos fluviales; del suelo e infraestructuras; del patrimonio natural y cultural, así como en los campos de la integración paisajística y de la gestión de residuos.

Una vez emitido el IIA, que no exime al promotor del deber de obtener todas las autorizaciones, licencias, permisos o informes que resulten legalmente eligibles para poder desarrollar el proyecto, se remitió la resolución al órgano sustantivo, la Agencia de Turismo de Galicia.