El alcalde de Oleiros, Ángel García Seoane
El alcalde de Oleiros amenaza a la Policía porque la grúa se llevó el coche: «Os voy a abrir un expediente»
Las grabaciones obtenidas por El Debate revelan cómo Ángel García Seoane llamó fuera de sí a la centralita de la Local para exigir, entre insultos y malas formas, que le devolviesen el vehículo de su esposa
Una escandalosa grabación telefónica a la que ha tenido acceso El Debate destapa el perfil más despótico y el absoluto abuso de poder del alcalde de Oleiros, Ángel García Seoane. Todo el conflicto estalló después de que la grúa municipal cumpliese con su deber y retirase el coche de la mujer del regidor, que permanecía estacionado en una zona reservada en Mera.
Al percatarse de la retirada, la mujer del mandatario telefoneó de inmediato a la Policía Local para exigir explicaciones en un tono de indignación y evidente nerviosismo. La agente le confirmó que el vehículo había sido enganchado por la grúa junto a otros tres automóviles por invadir una zona estrictamente reservada. «Claro, reservada para mí, para el alcalde», replicó la esposa del regidor que, tras unos minutos de conversación, desveló quién era.
Insultos y amenazas
Tras identificarse como la esposa del alcalde de Oleiros, la agente le reiteró que la actuación policial había sido la correcta y que no tenían constancia de ninguna excepción. Fue en ese instante de máxima tensión cuando el propio regidor intervino en la llamada para exigir a gritos la devolución inmediata del vehículo, perdiendo por completo los papeles.
«Tráeme el coche de inmediato, cago en Dios», llegó a espetar Ángel García Seoane, completamente fuera de sí. Ante los gritos, la agente le explicó pacientemente que ella no podía cumplir su orden: «El coche no lo puedo llevar que estoy en la oficina. Nosotros solo teníamos orden de que ahí no aparcara nadie. No lo sabía, que no estoy en la calle, y los policías de la calle se llevan el coche porque así lo mandan los oficiales».
Desoyendo por completo las explicaciones de la agente, el regidor eleva el tono y arremete con insultos directos: «Eres tonta, gilipollas». No conforme con estas graves descalificaciones a la agente, el alcalde de Oleiros recurre al abuso de poder para lanzar su amenaza más contundente: «A alguno le voy a abrir un expediente».
Con esta advertencia de represalias laborales, García Seoane zanjó una llamada en la que, a base de insultos y coacciones, consiguió que se avisase al oficial de turno para solucionarle el problema.
Una segunda llamada
El altercado escaló de inmediato a la cúpula del Ayuntamiento. La teniente de alcalde, María José Varela, realizó una segunda llamada a la Policía Local para reprender a la agente por el error cometido con el coche de la esposa del regidor y exigir que solucionasen el asunto de inmediato, aunque empleando un tono más moderado y conciliador que el del mandatario de Oleiros.
Ante esta segunda llamada, la agente no se amedrentó: admitió el error cometido, pero retrató de inmediato la cara del alcalde al dejar claro que sus salidas de tono son ya una constante intolerable. «El tema está controlado, pero bueno, ya sabemos cómo es él. Me ha insultado a través del teléfono, me ha llamado gilipollas. Quiero dejar constancia», denunció en la propia grabación.
Al final, el conflicto se zanjó cediendo por completo a las exigencias políticas: una patrulla oficial fue desviada de sus funciones para ir a buscar a García Seoane y a su esposa a Mera, y trasladarles en coche a recoger el vehículo.