El alcalde de Oleiros, Ángel García SeoaneAYUNTAMIENTO DE OLEIROS

El alcalde de Oleiros, tras sus insultos a una policía: «Soy el alcalde y estaba diciendo algo que tenía que acatar»

García Seoane se limita a decir que fue «una reacción humana» y «desacertada» después de insultar y amenazar a una agente de la Policía Local. Además, descarta la dimisión, como así le pide la oposición

Más de veinticuatro horas de silencio sepulcral para terminar justificando prácticamente su actuación. Tras los audios desvelados por El Debate, el alcalde de Oleiros, Ángel García Seoane, ha minimizado las amenazas de expediente y los insultos a una agente de la Policía Local, tildándolos de simples expresiones «desacertadas» y «una reacción humana», y se ha atrincherado de forma categórica en su puesto asegurando que no va a dimitir.

«Fue una reacción humana, probablemente demasiado vehemente y con algunas expresiones igual desacertadas», se limita a decir el regidor de Oleiros en su intervención en el programa Fío Aberto de la radio local este jueves después de llamar «tonta o gilipollas» a una agente por teléfono y amenazar con expedientar a alguno cuando la grúa municipal se llevó el coche de su mujer en la zona de Mera en mayo porque estaba en una zona reservada. Un espacio con conos que había delimitado el propio Ayuntamiento, pero del cual la Policía Local no tenía constancia de que fuese a ser utilizado por ningún vehículo en concreto.

En su particular huida hacia adelante, el alcalde de Oleiros justifica su proceder insistiendo en que no ve correcto «que se desatienda la instrucción del máximo responsable de la Policía Local».

Para explicar lo acontecido, señala que el día anterior acababa de salir del hospital tras una operación de corazón y que quería regresar «rápidamente» a casa para tomar la medicación. «No podía conducir en ese momento», dice sobre el coche que llevaba su mujer.

Para el regidor, el respeto a los trabajadores públicos queda supeditado a la jerarquía del bastón de mando: «Soy el alcalde y estaba diciendo algo que tenía que acatar», dice sin tapujos, además de insistir en que se trata de «una campaña de acoso y derribo» contra él con un «interés político clarísimo». «Solo escucho ataques personales, manipulaciones, mentiras, puedo aceptar al críticas políticas, pero no la mentira ni la manipulación», asegura en esa entrevista.

El alcalde de Oleiros habla de campaña para destruir su imagen y de «conversación telefónica manipulada» (cuando fue publicada de forma íntegra, protegiendo únicamente la identidad de la agente, la matrícula del vehículo y los datos relativos a la salud del regidor). «Es una situación concreta. Eliminas el contexto, escoges las palabras más desafortunadas e intentas presentar una realidad mucho más grave de lo que realmente aconteció, que no fue grave», asegura cuando la propia agente de la Policía Local quiso dejar constancia en la segunda llamada —la que le realizó la teniente de alcalde María José Varela para asegurarse de que se le devolviese el coche a su jefe— de los insultos y de la habitual forma de proceder de Gelo.

Rechaza dimitir

En cuanto a la dimisión que pedía la oposición por esta actuación, Ángel García Seoane descarta por completo dejar la Alcaldía. «Voy a seguir exactamente en el mismo sitio, trabajando por Oleiros y cumpliendo con la voluntad del pueblo que me eligió para dirigir el Ayuntamiento junto a mis compañeros», dice.

Para justificar su continuidad, se ha escudado en el respaldo de las urnas y ha minimizado una vez más el escándalo: «Puedo equivocarme en una palabra, en una decisión o en una reacción. Lo que no puedo hacer es dejar de defender aquello en lo que creo ni dejar de trabajar por el interés de los vecinos, que fueron los que me pusieron aquí y que son los únicos que tienen derecho a sacarme. Nadie más. Eso es democracia».