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Los contratos de alquiler se hunden a la mitad en La Coruña y Santiago tras declararse zonas tensionadas

La Xunta cifra el desplome en un 52 % en el mercado coruñés y un 55 % en el compostelano, tildando la política intervencionista impulsada por el Gobierno de fracaso

Los datos no engañan. Por mucho que las alcaldesas de La Coruña y Santiago, Inés Rey (PSOE) y Goretti, Sanmartín (BNG), defiendan las políticas de control de precios en el mercado de la vivienda, la realidad del mercado inmobiliario ha respondido con un desplome histórico en la firma de nuevos contratos.

La declaración de zonas tensionadas impulsada por el Gobierno de Pedro Sánchez no ha mejorado la situación del mercado de alquiler. Al contrario, la consejera de Vivienda y Planificación de Infraestructuras, María Martínez Allegue, aseguró este miércoles en el Parlamento que los primeros resultados de esta medida «evidencian el fracaso de la política intervencionista impulsada por el Gobierno central», al reducirse drásticamente los contratos.

Fracaso intervencionista

Según los últimos datos del depósito de Fianzas del IGVS, los nuevos contratos de alquiler en La Coruña se han reducido un 52 % desde julio de 2025 al mismo mes del año siguiente, pasando de los 730 formalizados a solo 349. Aunque todavía es pronto para hacer una radiografía exacta de Santiago porque la zona tensionada entró en vigor en julio, los primeros datos no son buenos. El volumen de arrendamientos del mes siguiente a su puesta en marcha refleja una reducción del 55 %. Se pasó de los 441 contratos a 199.

La responsable de la Consejería de Vivienda señaló también que Barcelona es otro fracaso de esas políticas intervencionistas. Tras dos años de su puesta en marcha, la caída acumulada de los contratos en la ciudad condal es del 17 %, frente al 14 % registrado durante el primer año, lo que evidencia que la medida no funciona por mucho que insistan en lo contrario.

Sangría inmobiliaria

El panorama actual no es más que el reflejo de una tendencia que se ha vuelto dramática en la comunidad gallega desde la llegada de Pedro Sánchez a la Moncloa, quien presume de ser el gran defensor de la vivienda. Desde 2018, Galicia ha perdido casi cuatro de cada diez pisos destinados al alquiler tradicional, una sangría de la oferta que sitúa a la provincia de La Coruña a la cabeza del desplome en toda la región.

Un informe del portal inmobiliario Idealista refleja que, desde junio de 2018 hasta el mismo periodo de 2026, Galicia ha perdido 14.400 viviendas de alquiler de larga estancia, lo que supone un reducción del 37 %.

De hecho, es de las comunidades con mayor porcentaje, con La Coruña y Pontevedra a la cabeza. Mientras que la primera pasó de 18.426 anuncios en 2018 a 11.635 en 2025, la segunda tuvo un descenso del 39 %. Los anuncios se redujeron de 13.397 a 8.176, lo que supone 5.221 viviendas menos.