Audiencia Provincial de Pontevedra

A juicio por maltratar y encerrar con cadenas al hijo de su pareja en una vivienda de Vigo

La Fiscalía pide penas que suman 6 años y 10 meses de prisión

Nunca se sabe lo que puede estar sucediendo en un hogar. La sección quinta de la Audiencia de Pontevedra acogerá el miércoles una vista preliminar contra una mujer acusada de maltratar y mantener encerrado al hijo adolescente de su pareja. La Fiscalía pide penas que suman 6 años y 10 meses de prisión.

Igualmente, solicita que se le imponga la prohibición de tener y portar armas durante 2 años y 9 meses y que no pueda acercarse ni comunicarse con la víctima durante 4 años. Finalmente, pide que indemnice al joven en 1.240 euros por las lesiones y por los daños morales.

Según se recoge en el escrito de acusación pública, la acusada convivió con el padre del joven entre diciembre de 2023 y junio de 2025 en un domicilio de Vigo. Durante las ausencias prolongadas del hombre por motivos laborales, la mujer se quedaba a cargo del menor, que tenía 15 años cuando empezó la convivencia.

En esos períodos en los que estaba con el chico en la vivienda, lo obligaba a permanecer encerrado en su habitación, cerrando la puerta con una cadena. Los encierros podían durar unas horas por la tarde, cuando se trataba de períodos lectivos, o extenderse toda la jornada en época de vacaciones, y solo le permitía salir del dormitorio para comer e ir al baño.

Insultos y agresiones

Además, para quitarle su libertad y autonomía, le retiró las llaves de casa, el teléfono móvil, así como su DNI, tarjeta sanitaria y bancaria, y le impedía visitar a su abuela, que vivía en el mismo edificio, o a sus tíos, que vivían en un edificio próximo.

La Fiscalía señala que la acusada se dirigía al menor de forma despectiva, con insultos como «hijo de puta», «subnormal», «gilipollas» y amenazaba con golpearle y «reventarle» los dientes, propinándole zarandeos y 'collejas'.

El 19 de junio de 2025, durante una discusión en la cocina, la acusada lo agredió, golpeándole con la puerta de la nevera en el brazo izquierdo, y luego lo agarró por los brazos y lo zarandeó. Como consecuencia de la agresión, el menor tuvo una herida abrasiva en el antebrazo, hematoma y síndrome ansioso reactivo.

Al día siguiente, lo encerró en su cuarto y volvió a colocar la cadena en la puerta, y a continuación se marchó de la vivienda, que también dejó cerrada con llave. El chico estuvo 45 minutos tratando de salir y, finalmente, la cadena cedió. Tras salir del dormitorio, encontró un juego de llaves y consiguió salir de la vivienda, acudiendo al domicilio de sus abuelos, en el que pasó a residir de manera habitual.