Una colección de Kina Fernández Marta Fernández
La diseñadora Kina Fernández se enfrenta a la petición de 7 años de cárcel por alzamiento de bienes
La acusación recoge que, «cuando menos», entre enero de 2010 y febrero de 2013, Kina Fernández y su marido «realizaron todo tipo de actuaciones encaminadas a colocarse en situación de insolvencia y a no cumplir lo aprobado en la citada resolución aparentando así una insolvencia de la sociedad para no hacer frente a los pagos acordados»
Entre este martes y jueves, la Audiencia Provincial de La Coruña acogerá el juicio contra la afamada diseñadora gallega Kina Fernández, su marido y sus dos hijas a los que se suma el gestor financiero de la familia. El delito que se juzga es el alzamiento de bienes a raíz del concurso de la sociedad Volvoreta.
Fiscalía ha pedido siete años de cárcel y una indemnización conjunta de 2 millones de euros por no hacer frente a sus deudas con los acreedores.
El escrito de acusación recoge que el matrimonio fue administrador de la empresa téxtil Volvoreta, la cual en 2010 entró en concurso de acreedores, a raíz de lo que «se produce una secuencia de hechos dirigida a evitar el cumplimiento» de la sociedad y ambas personas físicas «de sus obligaciones con los acreedores».
La acusación recoge que, «cuando menos», entre enero de 2010 y febrero de 2013, Kina Fernández y su marido «realizaron todo tipo de actuaciones encaminadas a colocarse en situación de insolvencia y a no cumplir lo aprobado en la citada resolución aparentando así una insolvencia de la sociedad para no hacer frente a los pagos acordados». Y para ello contaron «con el asesoramiento» de un encargado de gestión financiera en Volvoreta y con la participación de sus dos hijas, también acusadas.
El relato de acusación apunta que el matrimonio empleó las empresas a nombre de sus hijas (Vidalbugaba SL, Kaefe Madrid SL, Galitex, Ruarel SL y Rafflesia) para «desviar la actividad y facturación» de Volvoreta, pues sus ventas se incluían en el plan de pagos diseñado en el concurso de acreedores.
De tal forma, Volvoreta cesó en el arrendamiento de varias tiendas de modo que las empresas de las hijas del matrimonio pasaron a «explotar dichos establecimientos sin que conste pago de traspaso o cesión». Los acusados entregaban sus productos a tiendas de sus hijas «sin emitir factura y realizando así una desaparición de existencias». Pone como ejemplos tiendas en Lugo, Murcia, Madrid, A Coruña y Culleredo en las que se usó la «misma mecánica».
«Lo que se produce con este actuar es una desviación de toda la actividad de Volvoreta mediante la cesión de tiendas a terceras entidades y de la actividad mercantil», resume Fiscalía.
El plan de viabilidad recogía, a fecha abril de 2011, existencias de 20.658 prendas por valor de cerca de 2 millones de euros, pero cuando se inició la liquidación tras el incumplimiento del convenio, a fecha mayo de 2014, tan solo había 1.603 prendas, «sin que conste el destino de las mismas ni importe recibido por su venta».
Desviación de patrimonio
Paralelamente, Kina Fernández y su pareja desviaron su patrimonio inmobiliario con enajenaciones de activos en favor de la sociedad Galitex. Con este proceder figura una vivienda valorada en 400.000 euros, plazas de garaje, un trastero y participaciones transmitidas, entre otras maniobras supuestamente fraudulentas.
Desde 2011, el matrimonio no hizo frente a «pago alguno» de las deudas que mantenía con la Agencia Tributaria, Seguridad Social ni demás acreedores.
Por todo ello, se piden siete años para Kina Fernández y su pareja, así como para sus dos hijas y el gestor como cooperadores necesarios. También se requiere una pena de multa para la sociedad Volvoreta por estos hechos.
Además de una indemnización conjunta por 2 millones de euros, procede declarar la nulidad de los actos fraudulentos realizados a través de escrituras públicas y participaciones sociales.