De fortaleza a reloj: la historia de la Berenguela, una de las torres más famosas de Santiago
De fortaleza medieval a torre barroca: la historia de la Berenguela de Santiago y la leyenda de las 13 campanadas
Es también una de las referencias que acompañan al peregrino en su llegada a Compostela
Santiago de Compostela tiene algunos elementos que resultan inseparables de su paisaje urbano. Uno de ellos es la torre que se levanta junto a la Plaza de la Quintana y que durante siglos ha marcado las horas de la ciudad. Hoy es conocida como la Berenguela, pero su historia comenzó mucho antes de que se convirtiera en la Torre del Reloj que conocen los visitantes.
Su origen está ligado a las necesidades defensivas de la Catedral y su aspecto actual es fruto de varias transformaciones realizadas a lo largo de los siglos. Es también una de las referencias que acompañan al peregrino en su llegada a Compostela.
De fortaleza medieval a torre barroca
La historia de la Berenguela está ligada a una época en la que la Catedral de Santiago no solo era el gran centro religioso de Compostela, sino también un espacio que debía protegerse. En el siglo XIV, el arzobispo Berenguel de Landoira terminó una torre de carácter defensivo que presentaba el aspecto de un robusto cubo y que formaba parte del sistema de protección del conjunto catedralicio.
Aquella primera construcción, mucho más austera y de aspecto militar que la actual, estaba rematada por almenas y cumplía una función muy diferente a la que tendría posteriormente. Con el paso de los siglos, las necesidades defensivas fueron perdiendo importancia y la torre comenzó a transformarse.
El gran cambio llegó cuando el arquitecto Domingo de Andrade intervino sobre la estructura medieval y la convirtió en la monumental Torre del Reloj que hoy domina la Plaza de la Quintana. Sobre aquella base levantó nuevos cuerpos y una linterna, hasta configurar una de las siluetas más reconocibles de Santiago de Compostela.
El conjunto alcanza unos 72 metros de altura, prácticamente la misma cota que las torres de la fachada del Obradoiro. La parte superior incorpora un cuerpo octogonal y una linterna que, durante los Años Santos, se ilumina y sirve como referencia para los peregrinos que se aproximan a Santiago.
Una torre que también da la hora
La denominación oficial es Torre del Reloj, aunque popularmente se la conoce como Berenguela. Su función como reloj monumental convirtió sus campanas en una referencia para la vida cotidiana de Compostela. Y hay una particularidad que puede pasar desapercibida: las esferas del reloj tienen una sola aguja. No falta ninguna. El sistema está concebido para que sean las campanas las que completen la función de indicar las horas. El mecanismo del reloj que se conserva actualmente fue realizado en el siglo XIX. En 1831, el arzobispo fray Rafael de Vélez encargó uno nuevo al ingeniero ferrolano Andrés Antelo, sustituyendo el sistema anterior.
La Berenguela no es solo el nombre popular de la torre. También es el de su gran campana. La pieza actual pesa 6.433 kilos y es la encargada de marcar las horas. No es, sin embargo, la campana original. La antigua se deterioró y fue sustituida por la actual, mientras que las piezas históricas se conservan en el claustro de la Catedral. Las campanas que ocupan actualmente la torre son réplicas fundidas en Asten, en los Países Bajos, en 1989. Las originales habían sido fundidas en Santiago en 1729.
Como muchos de los lugares históricos de Santiago, la Berenguela también tiene una leyenda asociada. La tradición popular cuenta que si una noche la torre llegara a tocar trece campanadas en lugar de doce, el demonio dispondría de una hora para recorrer la ciudad.
La Berenguela es hoy uno de los símbolos de Santiago, pero su historia explica también cómo ha evolucionado la propia ciudad. Nació vinculada a la defensa de la Catedral, fue transformada por uno de los grandes arquitectos del barroco compostelano y acabó convertida en una torre cuyo reloj y campanas marcaron durante generaciones el ritmo de la vida de Compostela.
Un lavado de cara al Xacobeo 2027
Quienes visiten actualmente Santiago encontrarán la torre rodeada de andamios. La imagen tiene una explicación: la Catedral está llevando a cabo una restauración integral de la Torre del Reloj, iniciada en 2026.
Los trabajos no se limitan a limpiar la piedra. La intervención incluye la restauración de la fábrica exterior e interior, las pinturas, las esferas del reloj y otros elementos decorativos. También se están rehabilitando estructuras interiores de madera, carpinterías y ventanales, además de intervenir en la maquinaria del reloj.
Uno de los trabajos más específicos afecta a la gran campana Berenguela. Está previsto instalar una nueva estructura de madera para recuperar el sistema tradicional de sujeción y reducir la transmisión de sus vibraciones a la fábrica de la torre. La actuación se prolongará durante los próximos meses, coincidiendo con los preparativos de Santiago para el Xacobeo 2027, cuando la ciudad volverá a recibir a miles de peregrinos.
Hoy, la Berenguela sigue siendo una referencia inseparable de la Catedral y de la imagen de Santiago. Su reloj continúa marcando las horas de la ciudad y su campana conserva un protagonismo que va mucho más allá de su función: seis siglos después de aquella primera torre medieval, la Berenguela sigue siendo una de las grandes señas de identidad de Compostela.