La fiebre del oro verde: el cultivo del aguacate se dispara en el sur de Galicia
Bajo Miño y O Salnés lideran un boom agrícola que ya salta a la provincia de La Coruña con pequeños proyectos del cultivo de este fruto tropical
El paisaje de Galicia está cambiando de color. Lo que comenzó hace unos años como pequeños ensayos de agricultores particulares en la provincia de Pontevedra se está transformando en un auténtico boom en la comunidad.
El cultivo del aguacate en España tuvo en el suelo de Andalucía su principal aliado, un protagonismo que comparte en menor medida con Canarias, la Comunidad Valenciana y, en los últimos tiempos, con los valles de Asturias.
Pero el mapa agrícola del conocido como «oro verde», debido a su altísima rentabilidad comercial en el mercado y a su condición de 'superalimento', está ganando terreno de en Galicia. La comunidad autónoma ha encontrado una oportunidad única para producir este fruto tropical cuyo consumo en España se ha duplicado en los últimos años, pasando de una facturación de 229,7 millones de euros en 2019 a los 443,8 millones registrados en 2024.
Esta expansión se produce en un contexto de claro dominio de la producción nacional, donde el 80 % del aguacate comercializado en Europa cuenta con sello español.
O Salnés y Bajo Miño
Dentro de las fronteras gallegas, esta fiebre verde ha encontrado su epicentro en la provincia de Pontevedra, cultivándose principalmente en O Salnés y Bajo Miño. ¿La razón? Estas zonas costeras ofrecen a este alimento tropical un microclima atlántico apto para su maduración.
Aunque suene contradictorio, el aguacate no soporta las altas temperaturas ni las heladas. A pesar de ser una fruta de origen tropical, este árbol sufre enormemente cuando el termómetro supera los 30 grados o cuando desciende por debajo de los 4, unos límites térmicos que convierten a los veranos e inviernos moderados de Bajo Miño en buen ecosistema, como también le pasa al kiwi.
En estas tierras, donde cada vez se amplían más las hectáreas dedicadas a este cultivo, se producen principalmente las variedades Hass, la más consumida a nivel mundial, y Bacon, caracterizada por tener una piel más fina y lisa.
As Mariñas
Fuera de la provincia de Pontevedra, el cultivo del aguacate comienza a abrirse paso de forma tímida pero constante en zonas muy específicas del litoral norte gallego. Es el caso de Betanzos y, recientemente, de la parroquia de Montouto, en Abegondo, donde la Xunta de Galicia ha dado luz verde ambiental a la conversión de cerca de 75.000 metros cuadrados de suelo forestal en agrícola. Una tendencia de sustitución forestal que se repite en Orro (Culleredo), donde un antiguo eucaliptal dejará paso a una plantación de este fruto tropical, consolidando una alternativa verde y rentable en la comarca coruñesa.