Amenazan con denunciar a Consumo a un restaurante gallego por poner garbanzos en un plato de callosShutterstock

Amenazan con denunciar a Consumo a un restaurante gallego por poner garbanzos en un plato de callos

La propietaria del bar Pepucho, en Malpica de Bergantiños, recibió una llamada y varios mensajes de una pareja que se sintió estafada al descubrir que las raciones para llevar incluían esta legumbre

Una ración de callos con garbanzos ha desencadenado una polémica inesperada en un bar de la Costa de la Muerte. La propietaria del café bar Pepucho, situado en Malpica de Bergantiños (La Coruña), recibió la llamada de una pareja que había encargado dos raciones para llevar y que, horas después, se puso en contacto con el establecimiento para protestar por un detalle de la receta: la presencia de garbanzos. Su enfado llegó hasta el punto de amenazar con denunciar al negocio ante Consumo.

La responsable del establecimiento, María Susana Soutullo, no daba crédito a lo sucedido. Acostumbrada a servir este plato de cocina tradicional, que prepara habitualmente los viernes y sábados, decidió compartir su desconcierto en un vídeo publicado en su cuenta personal de Facebook. «Hoy estoy que alucino», comienza diciendo en la grabación, en la que relata una experiencia que asegura no haber vivido antes.

Según explica la hostelera, los clientes se dirigieron a ella para expresar su malestar después de abrir los recipientes en los que se habían llevado la comida. Al comprobar que los callos incluían garbanzos, consideraron que no era lo que esperaban y llegaron a trasladarle que se sentían estafados. La propietaria explica que recibió una llamada y varios mensajes en los que, según su relato, los clientes se dirigieron a ella en un tono que considera ofensivo. La amenaza de acudir a Consumo fue uno de los aspectos que más le sorprendieron, aunque lo que realmente le molestó fue la manera en la que se produjo la reclamación.

La reacción sorprendió especialmente a Soutullo, que trató de explicarles que esa legumbre forma parte de la preparación tradicional de los callos en Galicia. Sin embargo, sus argumentos no consiguieron rebajar la tensión. «No sé de donde son, pero gallegos no son», comenta sobre la pareja, cuya procedencia desconoce.

«De toda la vida los callos llevan garbanzos»

Para la propietaria del Pepucho, la receta no tiene nada de extraordinario. Los callos con garbanzos forman parte de la cocina popular gallega y son uno de los platos que más demanda tienen en su establecimiento. «De toda la vida ya mi madre hacía callos y llevaban garbanzos», recuerda.

En este sentido, Soutullo defiende la preparación que sirven en su bar frente a las quejas recibidas. «Miras en internet, y salen garbanzos, con pata, vientre y chorizo. Son nuestros callos», afirma, convencida de que la receta que ofrece el establecimiento se ajusta a la tradición gastronómica de la comunidad.

Lo que empezó como una reclamación por los ingredientes de dos raciones para llevar ha terminado convirtiéndose en una conversación sobre las recetas tradicionales y las diferencias gastronómicas entre comunidades. Y es que, no todas las regiones preparan este plato de la misma manera. Los callos a la madrileña, por ejemplo, se elaboran tradicionalmente sin garbanzos, una diferencia que puede explicar que quienes están acostumbrados a esa versión esperen encontrar otra preparación. La existencia de distintas recetas, ligadas a las costumbres culinarias de cada territorio, hace que un mismo plato pueda presentar variaciones tanto en sus ingredientes como en su forma de elaboración.

En el caso del Pepucho, la receta no es nueva ni una adaptación reciente. Los callos forman parte de la oferta habitual del establecimiento y se preparan los viernes y sábados, jornadas en las que la propietaria asegura que vende numerosas raciones. «A la gente le deben gustar porque vendo muchos», señala Soutullo, que reivindica así una elaboración que conoce bien y que mantiene entre las especialidades de su bar.