José Ramón Gómez Besteiro
La confección «a la carta» de las listas para el 29-N fractura el PSOE de Galicia y provoca la primera dimisión
Crece la contestación interna frente al diseño de las candidaturas en provincias como Lugo: varios cargos denuncian que la dirección ya tenía elegidos a los candidatos de antemano
Si el PSOE de Galicia no tuviese ya bastante desgaste desde que estallaron las denuncias de acoso sexual contra José Tomé y, posteriormente, los procesos por acoso laboral contra Inés Rey y el alcalde de Barbadás, la división provocada por las candidaturas a las elecciones generales del 20-N amenaza ahora con desatar la tormenta perfecta.
Aquella crisis anterior, que provocó la dimisión de Silvia Fraga como secretaria de Igualdad al desvelarse que la cúpula de Gómez Besteiro conocía los hechos, culminó en un severo manifiesto interno firmado por cientos de militantes que dinamitó la credibilidad de la dirección y provocó una implosión en el PSOE de Galicia de la que todavía intenta recuperarse.
Ahora, sin haber cicatrizado aún las heridas de aquellos escándalos, el proceso electoral del 29-N ha abierto una nueva brecha de división en el seno gallego a raíz de la confección de las listas después de que el exalcalde socialista de Lugo José López Orozco se haya quedado fuera de las listas del PSOE para el Senado por la provincia para las próximas elecciones generales, que ha pedido la revisión de los resultados al asegurar que «las cifras no coinciden».
«Por desgracia, no tenemos tantos afiliados para llegar al número de votos que dice el partido», decía el exregidor después de que se haya elegido a César Mogo, próximo a Pedro Sánchez, en su lugar cuando él asegura que tenía más votos.
«A la carta»
Por este motivo, ha pedido la revisión de los resultados. Aunque el balde porque el propio Besteiro defendió a las pocas horas que las listas fueron aprobadas por aclamación en las cuatro provincias gallegas y reivindicó que la elección de los nombres no responde exclusivamente al número de votos obtenidos, sino que también tiene en cuenta otros factores, como la paridad, la representación territorial y la eficacia electoral.
Una queja que el propio alcalde de Láncara, Dario Piñeiro, ha confirmado poco después al renunciar como miembro de la gestora que dirige el PSOE provincial «en desacuerdo profundo e irreconciliable» con la línea de gestión que lleva a cabo tanto la dirección provincial como autonómica.
«El principal motivo fue el proceso de elección de candidaturas: tras reunirnos y votar a nuestros representantes para el Congreso y el Senado, la sorpresa ha sido comprobar que la dirección del partido ya tenía elegidos de antemano a los candidatos, dejando sin valor nuestro proceso interno», censuró.
La confección de las candidaturas están siendo un quebradero de cabeza no solo en Galicia, también en otras comunidades que se han quejado de estar «al servicio» del líder socialista sin respetar el sentir de la militancia.