Un seísmo de magnitud 4,2 se deja sentir en varios puntos de Galicia
Un seísmo de magnitud 4,2 se deja sentir en varios puntos de Galicia
El terremoto tuvo su epicentro en Priaranza del Bierzo, en León, y provocó llamadas al 112 Galicia desde localidades de Lugo, Orense y otras zonas de la comunidad
Un terremoto de magnitud 4,2 se dejó sentir este jueves por la noche en varios puntos de Galicia. El seísmo, con epicentro en el municipio leonés de Priaranza del Bierzo, se produjo a las 22:34 horas y fue percibido especialmente en El Bierzo, aunque también llegó a distintas localidades gallegas y a Asturias, según los datos del Instituto Geográfico Nacional (IGN).
El movimiento sísmico se registró a una profundidad de 10 kilómetros. Tras el temblor principal se produjeron varias réplicas, con magnitudes de hasta 2,4. Por el momento, no se tiene constancia de daños personales ni materiales.
El terremoto fue percibido por vecinos de distintos puntos de Galicia, algunos de los cuales contactaron con los servicios de emergencias para informar de lo ocurrido. El 112 Galicia recibió más de una decena de llamadas relacionadas con el seísmo.
Entre las localidades desde las que se recibieron avisos figuran Lugo, Guntín, El Barco de Valdeorras, Teo, A Pobra do Brollón, Outeiro de Rey, Meira, Chantada, Padrenda y Sarreaus. El seísmo, con epicentro en Priaranza del Bierzo (León), se dejó sentir en distintos puntos de Galicia, especialmente en el este de la comunidad, así como en Asturias. Por el momento, no se han registrado daños personales ni materiales.
Los servicios de emergencias recuerdan que, ante un terremoto, es importante mantener la calma y protegerse de posibles objetos que puedan caer o desplazarse. Si el temblor se produce en el interior de un edificio, se aconseja agacharse, cubrirse y agarrarse a una superficie segura, además de alejarse de ventanas, lámparas y muebles que puedan volcar. Si se está en el exterior, lo recomendable es mantenerse apartado de edificios, muros y postes eléctricos. Estas medidas ayudan a reducir el riesgo de lesiones durante un movimiento sísmico.