El alcalde de Pontedeume, Bernardo Fernández Piñeiro, junto a José Ramón Gómez Bestiero y Valentín González FormosoPSOE

La Audiencia Provincial de Coruña confirma la condena al alcalde socialista de Pontedeume por lesiones a una vecina

Los hechos se remontan a septiembre de 2023 cuando la hostelera de Pontedeume le reprochó al alcalde del PSOE que no le concediera la licencia para poner una barra en el exterior de su local durante unas fiestas

La Audiencia Provincial de La Coruña ha ratificado la condena del alcalde socialista del municipio de Pontedeume y secretario provincial de La Coruña, Bernardo Fernández Piñeiro, por un delito leve de lesiones a una vecina durante una discusión.

Los hechos se remontan a septiembre de 2023 cuando la hostelera de Pontedeume le reprochó al alcalde del PSOE que no le concediera la licencia para poner una barra en el exterior durante las Fiestas das Peras. Fue en ese momento cuando, según la sentencia, el regidor socialista empujó a la vecina para apartarla.

Interpuso una denuncia el 8 de septiembre de 2023 ante la Guardia Civil de Pontedeume y en diciembre de 2024 fue condenado por el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 4 de Betanzos a una pena de multa de 180 euros y una indemnización de 100 euros por el incidente en el que Bernardo Fernández «le propinó un empujón que la desplazó de su posición inicial».

Ahora la Audiencia Provincial de La Coruña ha ratificado la condena aunque ha ordenado la modificación de los hechos probados, sentenciando que se trató de un «un ligero empujón».

El alcalde de Pontedeume asegura que, aunque respeta la sentencia, no la comparte en absoluto. «No empuje ni siquiera levemente a esa persona. No voy a admitir que se diga que he hecho algo que no he hecho. Ni leve, ni fuerte», ha dicho a La Voz de Galicia. Ante esta noticia, Bernardo Fernández va a «solicitar la nulidad ante la Audiencia Provincial» y, en caso de no aceptarse, presentará un «recurso de casación ante el Tribunal Constitucional».

En su momento, el PP pidió su dimisión sin éxito, asegurando que era inaceptable que siguiese en el cargo. «Aquí no caben medias tintas. No vale de nada tratar de dar lecciones con otros casos y que, cuando un representante político se ve envuelto en una agresión a una mujer, pretendamos que se mire para otro lado», aseguraban.