Estafa del WhatsApp

La estafa de WhatsApp que se extiende por Galicia: así puedes recuperar tu cuenta si has caído en la trampa de ‘Eliska’

El engaño llega a través de contactos conocidos y puede propagarse a otras personas desde las cuentas afectadas

Una petición aparentemente inocente para ayudar a una niña a ganar un concurso puede esconder una estafa. Usuarios de Galicia han alertado de la difusión de mensajes de WhatsApp que solicitan votar por una menor llamada Eliska o Sophie en una supuesta competición infantil de ballet. Tras esta petición se esconde un engaño que busca obtener datos personales y podría permitir a los estafadores hacerse con el control de las cuentas de las víctimas.

El engaño tiene una particularidad que aumenta su capacidad de propagación: el mensaje no llega necesariamente de un número desconocido, sino de una persona que figura en la agenda del destinatario. Esto puede generar confianza y hacer que la víctima pulse el enlace sin sospechar que está ante una posible estafa.

Así funciona la falsa votación

El texto recibido presenta distintas variantes, pero mantiene el mismo argumento: una niña, descrita como hija de unos amigos del remitente, participa en un concurso en el que puede conseguir una beca o la oportunidad de subir a un escenario. Para ayudarla, se pide al usuario que acceda a una página web y vote por ella.

El enlace conduce a una página que simula un concurso infantil y muestra fotografías de niñas practicando ballet. Una vez dentro, el usuario encuentra la supuesta candidatura a la que debe dar su voto. El problema aparece cuando intenta completar la participación: la web puede solicitar un número de teléfono, datos personales o una acción adicional relacionada con la verificación de la cuenta.

En algunas de las variantes descritas, la página muestra un código QR o solicita introducir un código de verificación. Estos pasos pueden utilizarse para vincular un dispositivo ajeno a la cuenta de WhatsApp de la víctima y permitir que otra persona acceda a ella.

Si los responsables consiguen tomar el control de una cuenta, pueden utilizarla para enviar el mismo mensaje fraudulento a otros contactos y ampliar así el alcance de la campaña. El hecho de que la petición proceda de alguien conocido favorece que otros usuarios también confíen en el enlace.

Qué hacer si has recibido el mensaje

La primera recomendación es no participar en la supuesta votación ni introducir datos personales, contraseñas o códigos de verificación. Si el mensaje procede de un amigo o familiar, conviene contactar con él por una llamada telefónica u otra vía para comprobar si realmente ha enviado la petición. Quienes hayan accedido a la página deben revisar la seguridad de su cuenta, especialmente si han introducido algún código o seguido instrucciones para vincular un dispositivo.

Para comprobar si alguien puede estar accediendo a WhatsApp desde otro equipo, hay que seguir estos pasos: abrir WhatsApp y entrar en ajustes o configuración, acceder al apartado dispositivos vinculados, revisar los ordenadores, navegadores y otros equipos que aparecen en la lista y, por último, cerrar la sesión de cualquier dispositivo que no se reconozca. También es recomendable activar la verificación en dos pasos y mantener actualizados WhatsApp y el sistema operativo del teléfono.

Si la cuenta ha empezado a enviar mensajes sospechosos, hay que avisar a los contactos por otro canal para que no abran los enlaces. Si se pierde el acceso a WhatsApp, conviene intentar registrar de nuevo el número en la aplicación y recurrir a los canales oficiales de asistencia.

El Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE) ofrece ayuda gratuita a través del teléfono 017, al que pueden acudir los usuarios que sospechen haber sido víctimas de un fraude digital. También es aconsejable conservar capturas de los mensajes, la dirección de la página y cualquier otra prueba antes de eliminarlos, por si fuera necesario denunciar los hechos.

La principal precaución es no bajar la guardia ante una petición que parece llegar de alguien de confianza: que el mensaje proceda de un contacto conocido no garantiza que sea legítimo.