Protesta en la Subdelegación del Gobierno contra la «represión policial» durante la manifestación de Vox en La Coruña
Los radicales separatistas que reventaron el acto de Vox en Coruña se concentran en la Subdelegación contra la Policía
Colectivos de izquierda tachan de «desproporcionada» la intervención de los agentes en María Pita y se concentran ante la Subdelegación del Gobierno tras los disturbios de la mañana
El primer acto preelectoral de Santiago Abascal en Galicia se convirtió en el escenario de una batalla campal. El mitin convocado este miércoles por la mañana en la plaza de María Pita de La Coruña terminó entre insultos, amenazas, persecuciones y cargas policiales tras la irrupción de radicales separatistas contrarios a la formación.
La violencia con la que actuaron los manifestantes contrarios al acto de Vox dejó un balance de doce policías heridos y dos manifestantes detenidos. Ante este desenlace, los asistentes a la movilización y las organizaciones convocantes del boicot tacharon la actuación policial de «desproporcionada» e «indiscriminada» cuando hay imágenes que se les ve increpando a manifestantes de Vox con insultos y lanzando piedras, adoquines, sillas y otros objetos a la Policía. También destrozaron escaparates de los comercios y mobiliario de las terrazas de la zona.
Como réplica a la intervención de los agentes, diferentes organizaciones de izquierda han convocado esta tarde una movilización frente a la Subdelegación del Gobierno en La Coruña «contra la represión policial y el fascismo». Entre ellos, la CIG, el BNG, la Coordinadora da Mocidade Socialista (CMS), Erguer, Riazor Blues y el Sindicato de Vivienda.
Al grito de «fuera fascistas», «la represión no es la solución» y «viva la lucha de la clase obrera», cerca de 2.500 personas, con banderas independentistas, se han concentrado a las puertas de la Subdelegación del Gobierno en La Coruña. Exigen, además, la dimisión de Pedro Blanco.
Protesta ante la Subdelegación del Gobierno en La Coruña
Hasta nueve furgones de la Policía Nacional han rodeado la Subdelegación del Gobierno para intentar evitar que se repitan los incidentes de esta mañana. Sin embargo, la tensión ha protagonizado varios momentos de la concentración, en la que los manifestantes han exigido a gritos la libertad de los dos detenidos de la mañana.
Inés Rey condena las protestas violentas
La propia alcaldesa de la ciudad, Inés Rey, ha salido al paso de los disturbios para condenar con firmeza la actuación de los radicales separatistas. A través de un comunicado oficial, la regidora socialista advirtió que «cualquier reivindicación pierde su legitimidad cuando se recurre a la violencia, se ataca a personas inocentes y se dañan bienes privados de particulares», zanjando de forma tajante que «la violencia, venga de donde venga, nunca tiene sentido».
Dimisión de Pedro Blanco
La dimisión del delegado del Gobierno en Galicia, Pedro Blanco, también ha sido exigida por la propia Policía Nacional tras los incidentes de esta mañana por permitir la contramanifestación. Eso sí, por motivos radicalmente opuestos a los de la izquierda.
Desde el sindicato mayoritario Jupol califican la decisión de «grave irresponsabilidad» al hacer coincidir ambos actos: «Elevó de forma innecesaria el riesgo para los agentes de la Policía Nacional y favoreció un escenario de tensión que desembocó en graves disturbios», recalcan en su comunicado oficial.
A pesar del amplio despliegue de seguridad de esta mañana en el mitin de Vox, que contaba con más de diez furgones de la Policía Nacional, los agentes no pudieron contener los disturbios que estallaron en la plaza de María Pita esta mañana y las calles aledañas.
«Los graves disturbios registrados hoy, con lanzamiento de objetos, enfrentamientos y cargas policiales, evidencian las consecuencias de una planificación que Jupol considera absolutamente inadecuada para un escenario de elevada tensión», ha manifestado Jupol.