Un hombre prepara castañas asadas en un asador
De los magostos al capón de Villalba: las fiestas gastronómicas con las que Galicia despide el otoño
Las castañas, el vino nuevo, las celebraciones de San Martiño y las ferias del marisco y el capón protagonizan un calendario de fiestas populares que se prolonga hasta el 21 de diciembre
En Galicia, cualquier ocasión parece buena para celebrar. Una cosecha, una fiesta patronal o un producto de temporada bastan para reunir a vecinos y visitantes alrededor de una mesa. Con la llegada del frío, esta tradición cobra especial protagonismo: las castañas asadas, el vino nuevo y las ferias gastronómicas marcan el calendario otoñal. Una costumbre que hunde sus raíces en el calendario agrícola y ganadero, cuando la recogida de las cosechas, los frutos del bosque y la elaboración del vino marcaban los tiempos de reunión.
Noviembre concentra buena parte de esas celebraciones, con los magostos y San Martiño como grandes protagonistas. Diciembre toma el relevo con propuestas en torno a productos muy vinculados a la gastronomía gallega y, especialmente, a las comidas de Navidad. Estas son algunas de las celebraciones que marcan el final del otoño.
Las castañas, las protagonistas del mes
Noviembre es el mes por excelencia de los magostos en Galicia. Las castañas asadas, el chorizo y el vino nuevo forman parte de unas reuniones populares que se celebran en plazas, barrios, parroquias y municipios de las cuatro provincias. El fuego y la música completan una estampa que se repite cada año y que conecta con una de las costumbres más arraigadas del calendario otoñal.
Una de las citas más representativas tiene lugar en Orense, donde el 11 de noviembre se celebra San Martiño. La festividad convierte las castañas en protagonistas. Pero esta tradición se extiende mucho más allá de la capital orensana. Durante todo el mes, distintas localidades organizan magostos y fiestas de la castaña, con degustaciones, música y actividades para compartir en familia o con amigos.
En municipios y comarcas como Vila de Cruces, A Merca y El Courel, las celebraciones vinculadas a este fruto mantienen el protagonismo de un producto que durante siglos tuvo un papel fundamental en la alimentación de las zonas rurales.
Las fiestas de San Martiño también tienen una presencia destacada en las Rías Bajas. En Moaña, las celebraciones patronales se prolongan del 6 al 14 de noviembre, con actos religiosos, verbenas y actividades culturales. Bueu se suma igualmente al calendario de San Martiño, alrededor del 11 de noviembre, con celebraciones patronales y actividades populares.
Marisco y Capón para saborear Galicia
Con diciembre llegan nuevas oportunidades para disfrutar de la gastronomía gallega. En Moaña, la programación navideña incluye la Fiesta del Marisco e o Bo Xantar, prevista del 4 al 8 de diciembre. La celebración pone el foco en los productos del mar y en una cocina estrechamente ligada a la identidad de las localidades costeras.
El marisco ocupa un lugar destacado en la gastronomía de las Rías Bajas y adquiere especial relevancia cuando se acercan las fiestas navideñas. Por eso, esta cita permite prolongar el calendario de celebraciones otoñales y anticipar uno de los productos que tradicionalmente forman parte de muchas mesas gallegas durante diciembre.
La fiesta también encaja en una costumbre muy extendida en la comunidad: aprovechar las celebraciones populares para poner en valor los alimentos de proximidad y reunir a vecinos y visitantes alrededor de la gastronomía. En este caso, el litoral pontevedrés toma el relevo de las castañas y el vino nuevo que han marcado las primeras semanas del calendario.
El recorrido termina el 21 de diciembre en Villalba, donde la tradicional Feria del Capón convierte a este producto en protagonista de una de las citas más reconocibles de la gastronomía lucense. La feria está vinculada a la crianza del capón, una especialidad ganadera de la Terra Chá que cuenta con una larga tradición y que alcanza una demanda especial en las semanas previas a la Navidad.
La jornada reúne a criadores y compradores en torno a ejemplares destinados a las comidas de estas fechas. Más allá de su dimensión comercial, la feria conserva el vínculo entre el mundo rural, la producción ganadera y las costumbres culinarias que han pasado de generación en generación.
Desde las castañas asadas de noviembre hasta el capón que anticipa las comidas navideñas, Galicia encadena semanas de celebraciones en las que la gastronomía es mucho más que una cuestión de mesa. Es también una forma de mantener vivas las tradiciones, reforzar los vínculos entre vecinos y mostrar a quienes llegan de fuera una parte esencial de la cultura gallega.