Sequía en GaliciaEFE

La sequía pone en alerta a 59 municipios de Galicia: estas son las zonas afectadas

La falta de precipitaciones reduce las reservas de los embalses, mientras la llegada de una borrasca este fin de semana podría dar un primer respiro, aunque insuficiente para revertir la sequía

La lluvia volverá a Galicia este fin de semana después de varias semanas marcadas por la escasez de precipitaciones. La llegada de una borrasca atlántica podría dejar chubascos fuertes y persistentes, lo que supondría un respiro para unos recursos hídricos cada vez más mermados.

Sin embargo, este episodio meteorológico no garantiza por sí solo la recuperación de los embalses ni el final de la sequía. La situación ha llevado a la Xunta a ampliar la alerta por escasez de agua a 59 municipios gallegos, frente a los 32 que permanecían en este nivel desde agosto.

Estas son las zonas afectadas

La Xunta ha ampliado la alerta por escasez de agua a los sistemas de abastecimiento de Ferrol, La Coruña, Vigo y la costa de Pontevedra, que se incorporan así a las cuencas de los ríos Lérez y Anllóns, ya afectadas por esta situación.

En total, 123 municipios están ya afectados, parcial o totalmente, por alguna de las fases de escasez: 59 en alerta y otros 64 en prealerta. Los datos de las reservas explican la preocupación de las autoridades.

Los embalses de abastecimiento de Galicia-Costa se encuentran al 38,04 % de su capacidad, casi 27 puntos porcentuales por debajo de los niveles registrados en las mismas fechas del año pasado.

La ampliación de la alerta se acordó durante una reunión de la Oficina Técnica da Seca, en la que participaron el conselleiro de Medio Ambiente e Cambio Climático, Nicolás Vázquez, y el director de Aguas de Galicia, Roi Fernández. La decisión se tomó tras analizar la evolución de las precipitaciones, las previsiones meteorológicas, los caudales de los ríos y la ocupación de los embalses.

¿Desabastecimiento en Pontevedra?

La ampliación de la alerta ha provocado reacciones distintas entre los alcaldes de las principales ciudades afectadas. En Pontevedra, Miguel Anxo Fernández Lores ha querido trasladar un mensaje de tranquilidad y ha descartado que exista riesgo de desabastecimiento en la ciudad y en los municipios de la ría.

El regidor asegura que el caudal disponible en el río Lérez permite mantener con normalidad las captaciones necesarias para abastecer a Pontevedra, Poyo, Marín, Sangenjo, Vilaboa, Bueu y Puentecaldelas.

No obstante, los datos hidrológicos reflejan una situación delicada. El caudal medio del Lérez se situaba este miércoles en apenas 0,9 metros cúbicos por segundo, por debajo del caudal ecológico establecido, que es de 1,51 metros cúbicos por segundo. Según los registros disponibles, se trata de uno de los niveles más bajos desde que existen mediciones, en 2008.

Lores también ha señalado que el embalse de O Pontillón del Castro se encuentra al 74 % de su capacidad. Según sus cálculos, ese volumen ofrece un margen de entre 10 y 15 días. Pese a estos indicadores, el alcalde considera que Pontevedra dispone de una infraestructura de abastecimiento sólida para afrontar las circunstancias actuales.

Las medidas y restricciones del agua

La declaración de alerta por escasez constituye el segundo de los tres niveles contemplados en el plan autonómico y permite intensificar las medidas de ahorro. En función de las necesidades de cada sistema, los ayuntamientos podrán establecer limitaciones sobre usos no prioritarios, como el riego de jardines, el llenado de piscinas o el baldeo de calles.

La Xunta ha decidido además mantener la declaración de sequía prolongada en toda la demarcación Galicia-Costa, activada el pasado 15 de octubre. Esta situación es diferente de la alerta por escasez y no implica por sí misma restricciones al consumo.

Aunque las previsiones apuntan a la llegada de precipitaciones durante los próximos días, el Gobierno gallego considera que todavía no son suficientes para revertir el déficit acumulado. Por eso, el conselleiro Nicolás Vázquez ha pedido un uso responsable del agua a ciudadanos, administraciones y empresas, además de reclamar medidas para reducir las fugas en las redes de abastecimiento.

La borrasca que se aproxima a Galicia podría ofrecer el primer alivio después de semanas de escasas lluvias. Pero, con los embalses en niveles muy inferiores a los de hace un año y más de un centenar de municipios bajo algún tipo de aviso, la recuperación de las reservas necesitará algo más que un episodio puntual de precipitaciones.