Un agente de la Guardia Civil, imagen de archivo
La Guardia Civil investiga si el bebé hallado en un congelador fue trasladado a Allariz desde otra vivienda
Las primeras hipótesis apuntan a que el cuerpo podría llevar oculto más de dos décadas
El macabro hallazgo del cuerpo de un bebé en el interior de un arcón congelador ha conmocionado esta semana a la localidad orensana de Allariz, donde los vecinos asimilan la noticia con profunda consternación y tristeza.
El cadáver fue localizado en el garaje el pasado lunes por la hija de la propietaria de la vivienda, ya fallecida, mientras organizaba sus pertenencias. El descubrimiento se produjo de manera fortuita durante las tareas de limpieza del inmueble.
La mujer dio aviso inmediato a las autoridades. Efectivos de la Guardia Civil se desplazaron hasta el inmueble para custodiar la escena, mientras que el Juzgado de Guardia de Orense decretó el secreto de sumario.
Las primeras hipótesis apuntan a que el cuerpo podría llevar oculto en el congelador más de dos décadas, pero no hay nada confirmado hasta que el Instituto de Medicina Legal dé los resultados de la autopsia y el análisis forense para arrojar más datos sobre el bebé.
De confirmarse que el fallecimiento ocurrió hace más de veinte años, la responsabilidad penal del suceso ya habría prescrito según los plazos legales vigentes.
La Guardia Civil centra ahora sus esfuerzos en examinar minuciosamente el electrodoméstico y su entorno, buscando cualquier pista o envoltorio que permita reconstruir la historia del suceso. Creen que el congelador podría haber sido trasladado con posterioridad a Allariz, sin descartar que el fallecimiento del bebé se produjese en otro punto de la provincia.