Labores de búsqueda de restos óseos el pasado mes de diciembre en Mazaricos
La Guardia Civil sospecha que «Pandolo» descuartizó a sus víctimas en su casa
Registran la vivienda familiar del delincuente en busca de muestras biológicas de Antonio Tuñas y Javier Iglesias, los hombres asesinados
Agentes del grupo especializado en homicidios de la Policía Judicial de la Guardia Civil en La Coruña han registrado la vivienda familiar de José Manuel Martínez Quintáns, alias Pandolo, situada en la parroquia de Alborés de Arriba, en Mazaricos (La Coruña), en la que los investigadores sospechan que pudo descuartizar a los dos hombres a los que presuntamente mató: Antonio Tuñas Vieites, de 72 años, y Javier Iglesias Otero, de 50 años, a los que se perdió la pista en Carballo y Culleredo, según recoge La Voz de Galicia.
La casa registrada está cerca del lugar en el que aparecieron las bolsas con los restos de las dos víctimas y Pandolo tenía acceso a ella, por lo que la Guardia Civil cree que es muy posible que la utilizase para cortar en trozos a los dos hombres tras haberles quitado la vida.
El objetivo de los investigadores no se ha centrado únicamente en la vivienda principal, sino también en dos alpendres anexos y en un terreno situado por detrás del inmueble. Más allá del resultado de las muestras de sangre y otros restos biológicos tomadas en la casa de Mazaricos, la Guardia Civil dispone ya de bastantes pruebas para esclarecer el caso. Por un lado, los rastros dejados por el móvil de Javier Iglesias y el localizador del reloj GPS de Antonio Tuñas permiten reconstruir sus últimos movimientos y el ADN ha confirmado que los huesos hallados en bolsas son suyos. Además, tras denunciarse su desaparición, en el domicilio del primero en Culleredo encontraron sangre y un casquillo de bala.
La venganza como móvil
Las pesquisas apuntan a la venganza como móvil de los dos asesinatos. El primero, el de Antonio Tuñas, porque era vecino de su madre y mantuvo una disputa con ella que llegó a los juzgados y el segundo, el de Javier Iglesias, porque era su socio y se habría quedado con un paquete de droga. Los dos hombres se les había dado por desaparecidos hasta que, a principios de año, se los encontró semienterrados y descuartizados en unas fincas próximas a la aldea de Gosolfre, en el límite entre Outes y Mazaricos.
Pandolo está considerado como uno de los delincuentes más peligrosos de Galicia y, aunque lleva media vida en prisión, todo apunta a que pasará el resto encerrado. Pandolo estaba ya en tercer grado y a punto de alcanzar la libertad, cuando en el verano del año pasado fue detenido tras asaltar una casa en Ordenes y, en su intentó de robar un coche, no dudó en tirotear a una familia e hirió de bala en el abdomen a uno de sus moradores. Ese incidente se produjo durante un permiso penitenciario y la sospecha es que, en otros dos, pudo haber cometido los asesinatos de estos dos hombres.