Esta isla gallega con más de 36 kilómetros de costaAyuntamiento

Más allá de las Cíes y las Ons: la isla de las Rías Bajas con 11 kilómetros de playas

Es conocida por su marisco, especialmente por sus mejillones, almejas y berberechos

Galicia cuenta con más de 1.500 kilómetros de costa, lo que la convierte en uno de los destinos más atractivos de España para disfrutar del mar y la naturaleza. Su litoral está lleno de islas, rías y playas que permiten disfrutar de una gran variedad de paisajes y actividades. Además de las populares como las Islas Cíes y las Ons, existen otras islas gallegas que merecen ser descubiertas.

En la Ría de Arosa, la más grande de las Rías Bajas, se encuentra la Isla de Arosa, un lugar con 36 kilómetros de costa, de los cuales 11 son playas de arena blanca.

Con una extensión de siete kilómetros cuadrados y una costa de 36 kilómetros, la Isla de Arosa destaca por su geografía. 11 kilómetros de sus costas están formados por playas de arena blanca y aguas cristalinas, ideales para quienes buscan relajarse en un entorno natural inalterado. Además, también se pueden disfrutar de sus formaciones rocosas, sus calas y sus arenales más pequeños.

La Isla de Arosa ha jugado un papel fundamental en la historia marinera de Galicia. Y es que su vida ha estado vinculada al mar durante siglos, lo que se refleja en su arquitectura y en las actividades tradicionales como la pesca y el marisqueo.

El año 1979 fue un punto de inflexión para la isla, ya que se movilizaron miles de personas para exigir la construcción de un puente que uniera la isla con el continente, una infraestructura que no solo ha facilitado el acceso sino que ha permitido que la isla conserve su esencia y naturaleza. Fue inaugurado en 1985 y tiene una longitud de más de 2 kilómetros de largo.

Qué hacer y qué ver en la isla

Uno de los principales atractivos de la isla es el Parque Natural de Carreirón, una de las áreas protegidas más significativas. Este espacio, que se extiende por la punta sur de la isla, es el hogar de una gran variedad de especies animales y vegetales. Aquí se puede disfrutar de rutas de senderismo que recorren marismas, pinares y cordones dunares, ofreciendo vistas del litoral y el avistamiento de aves migratorias.

Más allá de la naturaleza, la Isla de Arosa ofrece una rica herencia cultural y gastronómica. Un paseo por el municipio de Vilanova de Arosa lleva a descubrir el Pazo El Cuadrante, una edificación histórica que alberga la casa-museo del famoso escritor Ramón María del Valle-Inclán. Esta casa es un testimonio de la conexión entre el autor y su tierra natal, que quedó reflejada en sus obras.

Para los más aventureros, la isla ofrece una amplia gama de actividades acuáticas. Desde la punta de Quilma, se pueden realizar paseos en kayak sin necesidad de guías, ya que las aguas de la ría son tranquilas y seguras.

Una de las excursiones más populares es hacia el islote de Areoso, un pequeño paraíso a 1,1 kilómetros de la isla, conocido por sus dólmenes megalíticos y su arena fina y aguas turquesas. Este es el lugar perfecto para quienes disfrutan del buceo o simplemente desean desconectar del bullicio del mundo.

En cuanto a la gastronomía, la isla es conocida por su marisco de primera calidad, especialmente por sus mejillones, almejas y berberechos. Los visitantes pueden disfrutar de estos manjares en restaurantes locales, como los situados cerca del faro de Punta Cabalo, un faro de 1853 que, además de su impresionante ubicación, alberga un restaurante que ofrece platos típicos gallegos, como el arroz de marisco con algas.

En definitiva, la Isla de Arosa es un lugar lleno de sorpresas, para disfrutar de la Galicia más auténtica.