Alojamiento Casa Patio de Las PalmerasAlojamiento Casa Patio de Las Palmeras

"El apartamento lo tenéis disponible el tiempo que os haga falta”

Varios propietarios de alojamientos turísticos en Córdoba cedieron sus viviendas a los familiares de los afectados por el accidente

Pasadas las 10 de la noche del domingo, y cuando la noticia ya había conmocionado a todo el país, Francisco José Torrubia, propietario de la Casa Patio de Las Palmeras recibía la llamada de Matilde de la Hoz, presidenta de AVACOR (Asociación de viviendas turísticas de Córdoba) pidiendo ayuda.

El Ayuntamiento de Córdoba había solicitado a la asociación cualquier tipo de vivienda que estuviese disponible para alojar a los familiares de las víctimas de Adamuz y Francisco no se lo pensó dos veces.

No sólo puso a disposición del consistorio y todos los afectados seis apartamentos, sino que llamó a su compañero Manuel, de M&M Hosped, y entre los dos "ofrecimos 20 viviendas, todas las que teníamos disponibles”.

Inmediatamente, Francisco recibió los datos de la familia a la que iba a alojar y se puso de forma escueta y directa en contacto con ellos, un padre y sus dos hijos, de los que "desconozco la situación familiar por la que estaban pasando. Nosotros en ningún momento hablamos con ellos y quisimos que se hiciese de forma privada».

«Sólo les escribimos un mensaje indicándoles dónde era y cómo tenían que entrar» y que el apartamento « lo tenéis disponible todo el tiempo que os haga falta» .«Nos dimos cuenta de que habían salido el miércoles porque llamamos a la habitación».

De las seis viviendas disponibles, a Francisco solo le ocuparon una, pero "si hubiesen llegado más personas a las que ayudar ya nos hubiésemos arreglado entre todos para acoplarlos».

Más solidaridad

Por su parte, María Jesús y Manuel, propietarios de M&M hosped con casas rurales, apartamentos y pensiones en Córdoba, también tendieron su mano a todos aquellos afectados por el accidente ferroviario gracias a la llamada de auxilio de Francisco.

Su respuesta fue inmediata y abrieron las puertas a viviendas por una capacidad de entre 70-80 personas. «Desde entonces y hasta el día de hoy (jueves), hemos seguido informando diariamente sobre las plazas disponibles, aunque actualmente las necesidades parecen estar disminuyendo».

Desde el domingo « ya recibimos a algunos huéspedes que, debido a la situación, se quedaron sin medio de transporte para continuar su viaje al día siguiente».

Además, «contactamos con clientes que tenían reservas previstas, pero que no podían acudir por la falta de transporte y les propusimos la posibilidad de ceder sus alojamientos para destinarlos a heridos o familiares afectados por el accidente, y la respuesta fue unánime: todos accedieron con total disposición y solidaridad».

Ambos propietarios no querían dejar pasar la oportunidad para «expresar nuestra total disposición para seguir colaborando en todo lo que sea necesario y aportar nuestro apoyo en estos momentos tan difíciles».