Estado del Guadalquivir el 5 de febrero de 2026 a su paso por Córdoba con 5,5 metros de alturaJC

Máxima preocupación en Córdoba por la llegada de la borrasca Marta este fin de semana

El Ayuntamiento suspende por decreto todas las actividades autorizadas para el sábado al aire libre

La inminente llegada de otra nueva borrasca de nombre Marta y prevista para este fin de semana ha hecho que ni la Junta de Andalucía ni el Ayuntamiento de Córdoba bajen la guardia tras el paso de Leonardo y estén alertas ante una más que previsible subida del cauce de los ríos.

Así lo ha señalado el delegado del Gobierno de la Junta, Adolfo Molina, quien lo ha explicado gráficamente al afirmar que «el sol no nos puede llevar a una falsa idea de seguridad», cuando se prevén alertas por lluvia y por vientos de 70 kilómetros a la hora. Por esto, ha afirmado que tras lo ocurrido hasta este viernes «es buena noticia que nos hayamos pasado de precavidos».

Adolfo Molina y José María BellidoJC

En la misma línea se ha pronunciado el alcalde de Córdoba, José María Bellido, quien ha sido rotundo al señalar que «lo peor está por venir» y que se baraja ya un escenario similar al ocurrido en 2010, cuando se inundaron por completo las parcelaciones que rodean el aeropuerto cordobés, al preverse para los próximos días «un segundo pico superior» al que se está viviendo estos días.

De todas formas, ayer se actuó de forma preventiva y se procedió al desalojo de 704 viviendas y unas 1.000 personas de todas aquellas urbanizaciones situadas en zonas de riesgo de inundaciones. Las zonas desalojadas se han visto con agua esta mañana como se estimaba en base a las predicciones, ya que se está cumpliendo «la evolución prevista».

El regreso a las viviendas desalojadas

Bellido ha informado de que no se baraja de momento la vuelta a las viviendas. La Policía Local está definiendo que «del domingo en adelante» se pueda entrar por las ventanas en las viviendas afectadas para recoger los enseres y la documentación esencial. Ha añadido que este proceso hay que llevarlo a cabo «muy bien y con condiciones de seguridad», así como que «tiene que ser algo excepcional y con uso responsable, porque es una zona con riesgo para las personas».

De los alrededor de 1.000 desalojados, la práctica totalidad de ellos han pasado esta primera noche en los domicilios de amigos y familiares. En el pabellón de Vistalegre sólo han dormido 71 personas. Sobre este espacio, el regidor ha desmentido el bulo de que se esté cobrando tres eur

Además, el Ayuntamiento ha habilitado el Centro Cívico de Levante como punto de atención para todos los afectados. Estará atendido por Policía Local y bomberos, así como por representantes de las asociaciones de vecinos. El horario de apertura será de 09:00 a 21:00 de lunes a viernes y de 09:00 a 14:00 los sábados y domingos. Además, cuenta con el teléfono 645-598-026 para atención preferente a los afectados.

Como ha explicado el alcalde, la prioridad actual para el Ayuntamiento es «mantener con los vecinos un contacto muy directo a través de los cauces del movimiento ciudadano». Además el Consistorio mantiene la evaluación de los posibles riesgos, como la crecida repentina de los arroyos que se prevé para mañana.

Consejos y precauciones

Con la finalidad de evitar riesgos, el delegado de Seguridad, Jesús Coca, ha revocado mediante decreto todas las autorizaciones concedidas para celebrar mañana actividades al aire libre. También se mantiene, al continuar en alerta amarilla, el cierre de parques y jardines para evitar la caída de ramas y de árboles.

Como medidas básicas de protección, Bellido ha recomendado «evitar por completo» la aproximación al cauce de los arroyos, ya que su crecimiento es mucho más rápido que el de los ríos. También ha recordado que si hay alguna cochera con riesgo de inundación «el día de sacar el vehículo es hoy, no mañana», así como eliminar de ventanas, balcones y fachadas cualquier elemento que se pueda caer con el viento".

Por último, ha avanzado que este sábado pueden colapsar algunos colectores de la capital, ya que los que desaguan en el río lo hacen ahora a un nivel inferior al del cauce.