Bancada del Partido Popular en el Salón de Plenos del Ayuntamiento de CórdobaLa Voz

Vuelve el consenso al Pleno en el Ayuntamiento de Córdoba, que sólo se crispa por el 8-M

La Corporación se suma a la petición de la Medalla de Andalucía para el pueblo de Adamuz

Antes del inicio del Pleno de este jueves en el Ayuntamiento ya se veía que su desarrollo iba a ser distinto al anterior, marcado por la inminencia de la campaña electoral en Extremadura. Por esta razón los grupos políticos rechazaron el consenso y sólo firmaron de forma conjunta la relativa a reclamar la mejora de la N-432 porque es algo que todos los partidos han pedido en algún momento. Como ha reconocido este jueves el portavoz del gobierno municipal, Miguel Ángel Torrico, antes de su inicio, «éste se caracteriza por la vuelta al consenso».

En la sesión ordinaria de febrero se ha alcanzado el consenso en cuatro de las seis mociones presentadas. Tanto PP como PSOE, Hacemos Córdoba y Vox han decidido firmar conjuntamente las relativas a la simplificación administrativa para los autónomos, el respaldo al arte sacro, la promoción del uso de la biblioteca y la recuperación del abandonado Camping municipal, además de dos declaraciones institucionales de apoyo a los colectivos de enfermedades raras y de respaldo a la petición de la Medalla de Andalucía para el pueblo de Adamuz.

Por contra, los debates se han limitado a dos cuestiones en las que no se ha alcanzado la unanimidad de los grupos políticos, como han sido la creación de una red de refugios climáticos o la cada año presenta la extrema izquierda en las vísperas del 8-M.

La moción del 8-M

Este año, de nuevo, no ha habido consenso en la tradicional moción sobre el 8-M. Si en los últimos años era la negativa de Vox la que frenaba el consenso, en esta ocasión se ha sumado el PP por dos cuestiones muy concretas. La moción, presentada por Hacemos Córdoba, asume el texto de la denominada Plataforma 8-M, en la que figuran dos puntos que justifican dicho rechazo. Por una parte recoge «la defensa del derecho al aborto como un derecho fundamental de las mujeres» y, de otra, que el Ayuntamiento el rechazo de cualquier discurso, iniciativa o alianza política que pretenda recortar derechos de las mujeres, cuestionar la lucha feminista o poner en peligro los avances alcanzados en materia de igualdad” por entender que supone un atentado al derecho constitucional a la libertad de expresión.

Tanto Hacemos como el PSOE se han aferrado al argumento de que «el derecho al aborto no implica que ustedes tengan que abortar». Por contra, la delegada de Igualdad, Marian Aguilar, ha defendido un feminismo distinto, el que ha calificado como «feminismo liberal para trabajar por los problemas reales que tiene la gente». Desde Vox, Rafael Saco, ha afirmado que la moción busca «el control ideológico, beneficio a colectivos y la imposición de un lenguaje obligatorio», además de que «nunca hablan del niño».

Nuevos micrófonos

Aparte de estos debates, el otro protagonista del Pleno de este jueves ha sido el nuevo sistema de megafonía que ha estrenado la Corporación. En su aspecto exterior son muy parecidos a los que históricamente ha habido en el Ayuntamiento y que ya han sido debidamente jubilados y no por capricho. Sobre todo en el apartado de ruegos y preguntas han protagonizado algunas anécdotas. «Señor Dobladez, acérquese al micrófono que si no su intervención no quedará recogida el acta», ha pedido el alcalde al concejal socialista así como a algún otro más. Efectivamente, varios ediles han tenido problemas tanto con el micrófono como con los botones de encendido y apagado.

Este sistema, de la marca Bosch, ha tenido un coste de 48.000 euros y se completará, posiblemente en la próxima sesión plenaria, con un sistema de votación con el que cada concejal podrá ejercer su voto desde su propio escaño, sin que sea el portavoz quien de viva voz comunique el sentido del voto de todo el grupo.