Infografía de cómo quedará en nuevo acceso a las Caballerizas Reales de Córdoba
A final del verano se podrá disfrutar del nuevo acceso a las Caballerizas Reales de Córdoba
Consiste en un portillo de la muralla histórica de la ciudad que ahora se encuentra semienterrado
El edificio de las Caballerizas Reales contará en breve con dos accesos: el usado hasta ahora servirá para las cuadras y el patio principal, mientras que el nuevo será la entrada para el museo que se abrirá en la parte alta de la cuadra principal.
Esta nueva entrada se hará a través de un portillo abierto en la muralla histórica de la Villa que en la actualidad se encuentra cegado por los jardines altos del Alcázar, los situados a la derecha de la antigua puerta de la torre norte.
La intervención que va a llevar a cabo la Gerencia Municipal de Urbanismo (GMU) ya ha sido adjudicada a la empresa Serrot y se espera que comience los trabajos posiblemente en marzo con un plazo de cinco meses, por lo que en septiembre u octubre ya estará finalizado.
El proyecto no sólo contempla la actuación en los 591 metros cuadrados del jardín, sino también en los 899 metros cuadrados de la calle Caballerizas Reales que también va a ser repavimentada.
Qué se va a hacer
El proyecto, redactado por los arquitectos Rosa Lara y Rafael García Castejón, consistirá en un rebaje parcial de la cota hasta igualarla con el resto de la plaza. En medio quedarán unos parterres elevados para los árboles de gran porte que se mantendrán. Algunos naranjos serán levantado y replantados en su nueva ubicación. El responsable de esta operación, José Ignacio Montero, ha explicado que sólo se perderán tres ejemplares «con un estado de salud muy malo».
El presidente de la GMU, Miguel Ángel Torrico, ha informado de que la finalidad de este proyecto es «poner en valor la conexión del jardín noroeste de las Caballerizas Reales, anexo al Alcázar» y que actualmente se encuentra protegido con una valla en un nivel elevado.
El concejal ha afirmado que esta obra «es un paso más dentro del proyecto de rehabilitación de nuestro patrimonio histórico» y que se suma a otras iniciativas como la cercana del Jardín del Obispo, que cuenta con un presupuesto de un millón de euros y que ya ha recibido el dictamen favorable de la Comisión de Patrimonio de la Consejería de Cultura aunque con algunas observaciones que no ha desvelado hasta que se respondan la semana que viene.
Las características
Rosa Lara ha explicado que el nuevo acceso no es tal, sino que se trata de un portillo abierto en la muralla de la Villa, cuya cimentación data de época romana, y que ahora servirá de entrada al museo además de «cumplir con la normativa contra incendio que es imposible de cumplir con una sola puerta».
Aunque el jardín no es contemporáneo de los edificios adyacentes, sí es cierto que cuenta con cierta antigüedad, pues está próximo a cumplir el siglo de existencia. Así, el proyecto combina la reapertura de la puerta histórica con el mantenimiento de los grandes árboles en sus respectivos parterres elevados a los que se les dotará de unos bancos ergonómicos.
Lara ha informado de que «se va a recuperar la muralla, que ahora está enfoscada» y se podrá estudiar en su lado exterior. La fuente se desmontará y se instalará en su nueva cota ante el portillo y en el suelo, que combinará granito con chino cordobés, «señalizaremos ha huella de la muralla de la villa», para dar forma a un espacio en el que «todo es accesible, con ahorro energético y pavimento podotáctil».
A través de este portillo se accederá a un pabellón anexo a la cuadra principal desde donde se subirá a la primera planta, donde se instalará el museo en «un salón de excepcionales dimensiones», como ha detallado el jefe de la Unidad de Proyectos de la GMU, Rafael Ruiz.