Darío Reina, monseñor Jesús Fernández y Daniel Rodríguez, en la presentación del informe FoessaJC

Cáritas Córdoba presenta el último informe Foessa, que refleja que la exclusión es mayor que en 2018

En la provincia hay 127.000 personas que «han dejado de comprar medicamentos o de seguir algún tratamiento médico por dificultades económicas»

El último informe Foessa que ha presentado Cáritas Córdoba ofrece una radiografía de la exclusión en Andalucía, «con unos datos que son mejores que los de 2021 pero sensiblemente peores que los de 2018». Así lo ha explicado Daniel Rodríguez de Blas, coordinador del informe sobre exclusión y desarrollo social en Andalucía que, como cada cuatro años, elabora la fundación Fomento de Estudios Sociales y de Sociología Aplicada (Foessa).

Según Rodríguez de Blas, cada vez que se produce una situación de crísis, como pueden ser las de 2008 o la del coronavirus, «la bolsa de exclusión se hace más grande y cuando llegan las etapas de recuperación no somos capaces de sacar a tanta gente de la exclusión».

Daniel Rodríguez de Blas durante la presentación del informe Foessa en CórdobaLa Voz

En el acto de presentación, el obispo de Córdoba, Jesús Fernández, ha señalado que este trabajo de Foessa «no es sólo un estudio científico sino un sino una herramienta ética, social y pastoral». El prelado ha destacado la importancia de estos datos y de su difusión para que «todos podamos salir al paso de estas necesidades».

Además, ha subrayado que «este estudio nos habla de situaciones de insuficiencia económica en términos de pobreza, de carencias materiales, de relaciones frágiles e incapaces de sostener un nivel deseable de integración social».

Por su parte, el director de Cáritas Córdoba, Darío Reina, ha comentado que este trabajo completa la labor que realizan, ya que «en nuestro día a día nos enfrentamos a necesidades concretas que tenemos que atender y el informe Foessa nos permite ver la realidad de forma sintética y nos explica las intuiciones que tenemos».

Los datos de Córdoba

En su presentación, Rodríguez de Blas ha extraído del informe tres datos relativos a la provincia de Córdoba. Uno de ellos es que hay 75.000 personas que viven en familias donde el denominado sustentador principal -el que aporta los ingresos- «está en una situación de inestabilidad laboral grave, porque tiene una relación intermitente con el empleo, ha estado el último año tres o más meses en desempleo o ha estado en tres o más empresas».

Esta radiografía se completa con otro dato, como es el de que más de 90.000 personas «que viven en hogares donde el día 2 de cada mes, tras pagar los suministros y el precio de la vivienda, quedan en situación de pobreza», lo que convierte esta dimensión en un auténtico generador de exclusión.

Más alarmante aún es el dato ofrecido por el coordinador del informe Foessa en Andalucía y que ofrece el dato de que en la provincia hay 127.000 personas que «han tenido que dejar de comprar medicamentos o de seguir algún tratamiento médico por dificultades económicas».

Esta realidad de la provincia de Córdoba por el informe de Cáritas no se puede comparar con el resto de Andalucía ya que el propio Rodríguez de Blas ha reconocido que «no hemos hecho ese cálculo».

La vivienda y la infancia

En términos generales, el coordinador de ese informe ha señalado cómo desde 2008 ha ganado posiciones el problema de la vivienda «con una crudeza sorprendente». Ha explicado que en dicho año «no era el motor principal de la exclusión como ahora, que uno de cada cuatro andaluces tiene dificultades para acceder, pagar, mantener o sostener una vivienda».

Por último ha hablado de la situación de la infancia en Andalucía, de la que ha dicho que es el sector más afectado por la exclusión social. «El 26 por ciento de los niños de Andalucía está en situación de exclusión», por lo que «tienen el doble de probabilidades de vivir en su etapa adulta en situaciones de pobreza».