Paco Lobatón interviniendo en el encuentro de familias de desaparecidos de CórdobaLa Voz de Córdoba

Paco Lobatón, en Córdoba: «La legislación hiere de manera gratuita a las familias de los desaparecidos»

Este lunes se celebra el Día de las Personas Desaparecidas sin Causa Aparente

El periodista, popular presentador televisivo e impulsor de la 'Fundación Quién Sabe Dónde Global', Paco Lobatón, ha reconocido que «la legislación hiere de manera gratuita a las familias de los desaparecidos». Precisamente, y con motivo de la celebración, hoy lunes, 9 de marzo, del Día de las Personas Desaparecidas sin Causa Aparente, se celebró en Córdoba, durante los pasados jueves, viernes y sábado, el encuentro 'En su nombre', que ha reunido a allegados de desaparecidos y expertos judiciales en torno a diversas cuestiones, como la puesta en marcha de un estatuto del desaparecido o la creación de una fiscalía especializada. Lobatón ha centrado los perjuicios de la actual ley de una manera particular en las llamadas declaraciones de fallecimiento.

Como indica el célebre periodista jerezano, muchas familias de desaparecidos se ven obligadas a certificar la muerte de su familiar, aunque siga en paradero desconocido y nadie sepa de su suerte. El impacto y trauma generado ante semejante trance es de tal calibre que Lobatón pone un ejemplo concreto, el del caso del padre de Cristina Bergua (desaparecida en Cornellá del Llobregat en 1997): «Es un hombre de 1'90 y llegó a desmayarse y caer al suelo». Precisamente, el nuevo estatuto del desaparecido que se solicita para estas personas «propone un cambio tan sencillo como declararlas personas desaparecidas no retornadas», precisa antes de lanzar una pregunta al aire: «¿hay que evitar que haya más heridas, no?». Hay otro dato añadido: en muchas ocasiones los familiares deben pagar costos cercanos a los mil euros para la publicación de determinados edictos en el BOE relacionados con la liberación del patrimonio familiar.

Desaparecer sin dejar rastro

Precisamente, esa denominación, personas desaparecidas no retornadas, genera muchos interrogantes en una sociedad altamente tecnologizada. ¿Cómo puede desaparecer una persona hoy día sin dejar rastro ni activar datos en ninguna plataforma, web o dispositivo de pago? Sobre todo en el caso de personas no asociadas directamente a actos violentos. Paco Lobatón reconoce que no tiene respuesta para algo así, pues «son los datos y está ocurriendo, lo estamos viendo». Cree que precisamente encuentros como el celebrado en Córdoba pueden ayudar, sumados a otros muchos elementos, a «averiguar cuáles son las causas de fondo y atacarlas». En este sentido el periodista ha recordado que, en España, se denuncian 50 desapariciones al día, lo que, según los años, suman entre 25.000 y 30.000. «Por suerte, la mayoría, en torno a un 95%, se resuelven, ya que los protocolos y sistemas de trabajo se han depurado mucho, lo que no impide que se vayan acumulando hasta 7.000 casos abiertos o sin resolver».

Lobatón se muestra también expectante ante el II Plan Estratégico en materia de Personas Desaparecidas. Este plan es, en esencia, una hoja de ruta para que las autoridades sean más rápidas y, sobre todo, más humanas cuando alguien falta de su casa. Su objetivo es que todos los cuerpos policiales compartan información de forma automática mediante tecnología avanzada, evitando que los datos se queden atascados en una comisaría. Pero lo más importante es el cambio de actitud: el plan obliga a dar un trato digno y acompañamiento psicológico a las familias, dejando de ver las desapariciones como simples expedientes, y así entenderlas como tragedias humanas que requieren de una respuesta coordinada, profesional y urgente. «En el primer plan no se implementó el estatuto de la persona desaparecida, y vamos a ser mucho más exigentes al respecto, con la intención de que se promueva como ley orgánica».

Paco Lobatón con familiares de desaparecidos en el Templo Romano de CórdobaLa Voz de Córdoba

Durante los debates que ha organizado el encuentro en Córdoba, las familias han pedido más celo en las investigaciones. Algunos allegados se han sentido decepcionados con la marcha de las pesquisas, incluso desde sus comienzos, o afligidos ante su estancamiento, a veces definitivo. En unos casos denunciaban la actitud poco dispuesta de algunos agentes, incomprensión ante algunos errores u omisiones, o bien estupor por la falta de medios y personal. Para Lobatón, estos sentimientos son plenamente coherentes, porque «se trata de familias que tienen sus casos sin resolver, algunas desde hace mucho tiempo y, cuando eso ocurre, hay un inevitable retorno al kilómetro cero: el kilómetro cero del sufrimiento; el kilómetro cero de las preguntas, el kilómetro cero de la corrosión que supone decirse a uno mismo ¿qué pasó?».

Con respecto a la utilización de la inteligencia artificial en la investigación de personas desaparecidas, Lobatón indica que ya existen algunas experiencias al respecto, como la de una familia que ha pedido que se aplique para actualizar la imagen del desaparecido y poder reconocerlo años después, aproximándose a su envejecimiento natural, con el objeto de complementar la investigación. El periodista recuerda que ya desde los noventa, cuando presentó el famosísimo programa 'Quién sabe dónde', se intentaban labores semejantes con la tecnología entonces existente: «se llamaba progresión de edad, y para ello invité a un experto del FBI que explicó que hacían una especie de fundido con las imágenes de los familiares más significativos, generando a su vez otra imagen hipotética». Todo esto, pese a los obstáculos, muestra algo evidente: familiares, judicatura y policía van de la mano haciendo todo lo posible para hallar a los desaparecidos. Con elementos como el estatuto y la fiscalía especializada ese trabajo se verá reforzado. Y Córdoba habrá sido una de las ciudades impulsoras de tales labores.