Juanma Moreno, con dos trabajadoras de Las Camachas, en su reciente visitaRRSS

Insultos y boicot en redes contra Las Camachas por atender a Juanma Moreno

El restaurante de Montilla denuncia el acoso recibido y el presidente andaluz sale en su defensa

El restaurante Las Camachas ha denunciado los insultos y las llamadas al boicot recibidas en redes sociales tras la visita del presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, en un episodio que ha obligado al establecimiento a salir públicamente a defenderse.

La polémica se ha desencadenado después de que el propio negocio compartiera en sus perfiles una imagen del dirigente andaluz durante un almuerzo en el local, en el marco de su visita a la provincia, con parada en Puente Genil. A partir de ese momento, el perfil del restaurante comenzó a recibir numerosos comentarios críticos, algunos de ellos con descalificaciones personales y mensajes anunciando que dejarían de acudir al establecimiento por el mero hecho de haber atendido al presidente.

Ante esta situación, el restaurante ha difundido un comunicado en el que reivindica su trayectoria y pide respeto. «Las Camachas, fundado en 1962, ha sido desde sus inicios un espacio abierto, plural y acogedor, donde todas las personas son bienvenidas sin distinción de ideología política, raza, religión o condición», señala el texto, publicado en su perfil oficial de Facebook.

En ese mismo mensaje, el establecimiento recuerda la diversidad de perfiles que han pasado por sus mesas a lo largo de décadas, desde el exalcalde de Córdoba Julio Anguita hasta figuras del ámbito cultural como Belén Rueda, el dramaturgo Juan Carlos Rubio o el Nobel Camilo José Cela, entre otros.

El restaurante subraya que esa pluralidad constituye «una de sus grandes riquezas» y forma parte de su identidad, al tiempo que insiste en que seguirá atendiendo a todos los clientes que decidan visitarlo.

Apoyo del presidente

La reacción en redes ha tenido también respuesta por parte del propio Juanma Moreno, que ha salido en defensa del establecimiento con un mensaje en el que destaca el papel de los emprendedores y pide rebajar la tensión generada en torno al local.

El comunicado de Las Camachas concluye con una petición expresa de respeto y convivencia, al considerar que los comentarios ofensivos no representan el espíritu que ha caracterizado al restaurante desde su apertura. Además, lanza un mensaje a quienes han anunciado que dejarán de acudir: «Esta seguirá siendo su casa», señala, «y aquí estaremos para recibirles cuando así lo deseen».

Un episodio que trasciende el caso concreto

Más allá del caso puntual, lo ocurrido en Montilla vuelve a poner sobre la mesa hasta qué punto la confrontación política se traslada a ámbitos ajenos a ella, como la actividad de un negocio privado. La presión en redes contra el restaurante por una decisión estrictamente profesional —atender a un cliente— refleja un clima en el que determinados sectores trasladan el enfrentamiento ideológico a espacios que tradicionalmente habían permanecido al margen.