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Córdoba acoge un foro para que los suelos agrícolas estén sanos y nutridos

El objetivo es volver a «la agricultura que se ha practicado durante toda la vida»

El suelo agrícola necesita reunir una serie de condiciones para ser productivo y garantizar el futuro de los cultivos. Esto es lo que se llama agricultura regenerativa y sobre este concepto se celebra en la Universidad de Córdoba un foro que aborda la situación actual en esta materia así como los retos de futuro.

La profesora María del Carmen del Campillo ha explicado que el concepto de agricultura regenerativa no es nada nuevo, sino que consiste en «la agricultura que se ha practicado durante toda la vida»; es decir, aquella que «va buscando no sólo la producción y rentabilidad de las distintas explotaciones sino también la conservación de nuestros recursos naturales».

Los abusos dados en las últimas décadas han dado al traste con esta forma de cultivos y los suelos se han ido degradando tanto por la sobreexplotación como por el uso de determinados productos. Sobre esto, Campillo ha explicado que las claves pasan por un gasto mínimo, por la conservación de la biodiversidad y que el suelo funcione mejor para ser rentable y productivo.

En este foro, que ha comenzado en la mañana de este martes en el Rectorado de la Universidad, se van a poner sobre la mesa determinadas cuestiones, como la salud del suelo, cómo conservar la biodiversidad, cómo regenerar las comunidades rurales y cómo hacer que con la digitalización esta agricultura regenerativa «avance y sea sostenible», según Campillo.

La ayuda de las tecnologías

El profesor de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Agrónomos y Montes, Francisco Márquez, ha explicado que un tercio de los suelos agrícolas en Europa están en procesos graves de degradación, tanto por la falta de nutrientes como por una reducción de su capacidad productiva, debido a que «durante muchos años se ha producido sin tener en cuenta el sistema que sostiene nuestra agricultura».

Estas técnicas, bien conocidas por las generaciones pasadas, ahora son sustituidas por la tecnología, por sensores y por toma de muestras, que, según Márquez, ayudan a «tomar decisiones y a dar al suelo lo que necesita».