Contenedores de Sadeco en una calle de Córdoba
La suciedad en las calles de Córdoba llega al Defensor del Pueblo Andaluz
Facua afirma que «lo preocupante no es la suciedad visible, sino la sensación de resignación que comienza a instalarse entre la ciudadanía»
Los contenedores y las papeleras con bolsas de basura a su alrededor se han convertido en una constante para los cordobeses. Reacios a asumir esta situación como normal, cada vez es más común ver en las redes sociales cómo publican fotografías de la situación que sufre la ciudad.
Además de esta reacción ciudadana, la organización de consumidores y usuarios Facua ha anunciado que ha denunciado esta falta de limpieza ante el Defensor del Pueblo Andaluz para que «analice el alcance de los hechos denunciados y valore las actuaciones que considere oportunas en defensa de los derechos de los consumidores y usuarios».
Facua recuerda que las administraciones públicas, en este caso el Ayuntamiento de Córdoba a través de Sadeco, «tienen la obligación legal de velar por la salubridad de los espacios públicos y garantizar una adecuada prestación de los servicios municipales».
Además de la mala imagen que da la acumulación de basura en las calles, esta organización de consumidores y usuarios advierte de que «la degradación del espacio público no es una cuestión menor», porque «la suciedad genera sensación de abandono, deteriora la convivencia, perjudica la actividad económica y comercial, daña la imagen turística de la ciudad y reduce la calidad de vida de miles de personas».
La opinión de los cordobeses
Esta situación no escapa a nadie y cualquier ocasión es buena para dejarla traslucir. Con motivo de los tres años de mandato del gobierno municipal, 'La Voz de Córdoba' publicó la pasada semana una encuesta en la que no se preguntaba por la limpieza ni se hablaba de ella y en casi la mitad de los comentarios se alude a esta cuestión.
En uno de estos comentarios se afirma que «la ciudad está asquerosa, en mi barrio limpian en cruces y patios, [y] luego de higos a brevas» o que el «recibo de la basura más caro que nunca y la ciudad más sucia que nunca».
Estos comentarios descienden a lo concreto y señalan lugares concretos, como que «el barrio [de] Fátima, asqueroso como nunca» o que el alcalde «debe visitar más los barrios periféricos, pasearlos tranquilamente y tomar nota de todo lo que les hace falta, como limpieza, cagadas y meados de perros, arreglar las aceras y hacer los arreglos necesarios para facilitar el acceso a los minusválidos».
Contenedores de Sadeco en una calle de Córdoba
Otro lector expone su experiencia con la app Mira por Córdoba, la herramienta puesta en marcha por el Ayuntamiento para comunicar todo tipo de incidencias en la vía pública: «Las sugerencias en la App «Mira por Córdoba “ se desprecian con un “se lo pasamos a Sadeco…..» y Sadeco no hace nada. Y les recuerdo que Sadeco es una entidad pública dependiente 100% del Ayuntamiento de Córdoba y cuya Presidencia la obtenta el Sr. Ruiz Madruga".
Este pasado fin de semana, una vecina de Valdeolleros, concretamente de la calle Sancho el Craso, tiraba de ironía a la hora de dar las gracias a Sadeco y a la Asociación de Vecinos de Valdeolleros «que son quienes solicitaron que pusieran los contenedores en la puerta de mi casa, y también a los vecinos que amablemente tiran la basura en mi puerta y en mitad de la acera. Gracias, ahora vivimos entre ratas, basura y hedor».
Contenedores y basura en la calle Sancho el Craso, en Valdeolleros (Córdoba)
Sobre esta presencia de roedores abunda Facua al señalar que «la situación es especialmente preocupante desde el punto de vista sanitario: la presencia cada vez más frecuente de ratas y otros vectores asociados a la acumulación de residuos, es una circunstancia que está generando alarma entre los vecinos y que exige actuaciones urgentes de limpieza, desratización y control de plagas».
Resignación ante la suciedad
Esta organización de consumidores y usuarios da un paso más y apunta que «lo verdaderamente preocupante no es únicamente la suciedad visible, sino la sensación de resignación que comienza a instalarse entre la ciudadanía. Muchos vecinos han dejado de preguntarse cuándo se solucionará esta situación para empezar a asumir que vivir en una ciudad cada vez más sucia es algo normal».
Por último, y en alusión al balance de los tres años de mandato, Facua recuerda al alcalde que «una ciudad no puede presumir de avanzar mientras se multiplican las quejas por suciedad, se acumulan residuos en numerosos barrios, aumentan los problemas asociados a la falta de limpieza y crece la preocupación vecinal por la presencia de ratas».
La visión de la oposición
Desde la oposición municipal también son frecuentes las críticas a la suciedad que se sufre en la ciudad. Ayer mismo era el grupo de Hacemos Córdoba el que ha afirmado que la imagen de la ciudad durante la celebración de la Noche Blanca del Flamenco ha sido «lamentable», con «contenedores completamente desbordados, papeleras hasta arriba y calles sucias», lo que, a su juicio, «evidencia una absoluta falta de planificación, de previsión y de medios».
Hacemos Córdoba ha expuesto que lo ocurrido «no es un hecho aislado», sino una consecuencia directa de una situación prolongada de deterioro del servicio de limpieza. En este sentido, señalan que «lo preocupante no es solo la imagen que se ofrece a quienes nos visitan, sino el día a día que sufre la ciudadanía con un servicio cada vez peor».