Trabajos de emegencia por el incendio en la Mezquita Catedral de Córdoba
Una red de hidrantes a finales de agosto: el primer paso para blindar la Mezquita-Catedral contra el fuego
El Cabildo Catedral confía en que estén todos los permisos listos para que este mismo mes empiece la instalación del moderno sistema con agua nebulizada
El Cabildo Catedral de Córdoba se encuentra a punto de dar los primeros pasos para la instalación del sistema antiincendios por agua nebulizada que presentó el pasado mes de diciembre. La puesta en marcha de este sistema fue aprobada por esta institución en febrero de 2025, varios meses antes del incendio del 8 de agosto, pero tras aquel siniestro cobra fuerza renovada por sus posibilidades. No en vano han optado por estas soluciones la catedral de Notre Dame de París, la basílica de San Marcos, en Venecia, o la catedral de San Patricio, en Nueva York.
Como ha explicado el canónigo de Seguridad, Tomás Pajuelo, la llegada de los primeros materiales está a expensas de que los permisos se hagan efectivos. «Lo primero que vamos a intentar instalar es una red de hidrantes que lleve el agua hasta el crucero para, desde ahí, poder subir a la cubierta e instalar el sistema», ha explicado Pajuelo. Otra de las primeras medidas será igualmente que «tanto la fachada norte como la sur y la oeste queden abastecidas desde un punto de agua cercano para que, en caso de incendio haya también un hidrante cercano desde donde coger la presión»
El responsable de Seguridad del Cabildo Catedral ha rememorado cómo recomendaron la instalación de este sistema en la catedral de Notre Dame, cuyos responsables decidieron ponerla en marcha. Gracias a ello, han podido ya ver cómo funciona in situ, gracias a un viaje a París. Pajuelo confía en que, dadas todas las normas que tienen que cumplir para la instalación, cada una dependiente de distintas administraciones, todo este listo, como se espera, para este mismo mes.
El agua nebulizada
En cuanto a la extinción, se emplean nebulizadores que convierten el agua en microgotas extremadamente finas. Cada gota se fragmenta en unas 1.700 partículas de tamaño microscópico, capaces de actuar directamente sobre la base del incendio, enfriando el entorno y alterando las condiciones que permiten que el fuego se mantenga. Este método utiliza menos agua que los sistemas convencionales, lo que reduce posibles daños en el edificio. La instalación se realizará por fases, comenzando por las zonas más elevadas y vulnerables, y requiere adaptar la red de conducciones desde distintos puntos del entorno del monumento hasta su interior, todo ello procurando minimizar el impacto visual en un conjunto histórico de gran valor.
Previamente, el sistema tendrá que adecuarse a la estructura hidráulica de la ciudad, para lo cual hay que realizar dos conexiones desde las puertas de Caño Gordo y Santa Catalina hacia una cámara ya existente situada en el Patio de los Naranjos