Agentes del Seprona
Investigados por colocar 20 lazos y dos cepos con aves vivas como reclamo en el parque natural de las Subbéticas
La Guardia Civil ha localizado restos de seis zorros, una garduña y un buitre leonado en una explotación ganadera del parque natural
La Guardia Civil ha investigado a dos personas y a una empresa por el presunto uso de artes de caza prohibidas en una explotación ganadera situada dentro del Parque Natural de las Sierras Subbéticas. Los agentes han intervenido 20 lazos de acero y dos cepos mecánicos junto a los que se habían colocado palomas vivas para atraer a otros animales.
La actuación se ha desarrollado dentro de la Estrategia Andaluza contra el Veneno y el uso de medios ilícitos de caza. Especialistas de la Patrulla de Protección de la Naturaleza (Paprona) han inspeccionado la finca junto a agentes de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía y una unidad canina especializada.
Durante el rastreo del perímetro de la explotación, situada en una zona de alta reserva del espacio protegido, los agentes han encontrado 20 lazos de acero trenzado colocados en distintos pasos de fauna del vallado. También han descubierto dos cepos mecánicos de presión que permanecían camuflados bajo la hojarasca.
Estos últimos dispositivos tenían jaulas anexas con palomas vivas utilizadas como cebo para conducir a los animales hasta las trampas.
La inspección también ha permitido localizar restos óseos de al menos nueve ejemplares de fauna silvestre dentro del radio de acción de los dispositivos. Entre ellos se han identificado seis zorros, una garduña y un buitre leonado, especie protegida por la normativa ambiental. La Guardia Civil no ha precisado a qué animales pertenecían los otros restos encontrados.
Tras las pesquisas realizadas para determinar las posibles responsabilidades, los agentes han investigado formalmente a las dos personas y a la entidad supuestamente relacionadas con los hechos por un presunto delito continuado contra la flora y la fauna silvestres.
Las diligencias han sido remitidas al juzgado de instrucción competente y a la Fiscalía de Medio Ambiente de Córdoba.
La Guardia Civil ha advertido de la «extrema gravedad ecológica» que supone el empleo de estas artes de captura, ya que son métodos no selectivos que pueden afectar tanto a especies cinegéticas como protegidas. También ha señalado que la eliminación de determinados depredadores puede alterar el equilibrio natural y la cadena trófica del parque natural.