Vestíbulo en la estación de Córdoba en la mañana de este miércoles
Tranquilidad en la estación de Córdoba: sólo una familia ha preguntado por un familiar que está vivo
La Policía Nacional controla el orden y Cruz Roja Española despliega a 20 voluntarios
Una vez pasados los momentos iniciales de desconcierto tras el accidente ferroviario de Urda, la tranquilidad ha vuelto a la estación de Córdoba, nudo fundamental para las conexiones ferroviarias por alta velocidad.
Este siniestro, que se repite a los diez meses del de Adamuz, que se saldó con 46 muertos, deja una cifra superior de fallecidos, que al término de la mañana superaba el medio centenar, además de la suspensión del tráfico de alta velocidad entre Madrid y el sur de España.
Esta anulación de viajes es lo primero que llama la atención en el vestíbulo de la estación cordobesa. Un rótulo en una franja roja avisa de esta situación desde el panel de horarios y aconseja a quienes tengan billete para el resto de la jornada que no acudan a la estación. De momento, la única conexión de AVE desde Córdoba es con las estaciones de Sevilla, Málaga y Granada.
En este lugar hay un amplio dispositivo policial a cargo de agentes de la UPR de la Policía Nacional. También se ha desplegado en la estación la Agencia de Emergencias de Andalucía, 112 y Cruz Roja Española.
Precisamente, esta última organización ha montado un doble dipositivo para la atención de los pasajeros afectados de sus familias. La responsable de la Unidad de Emergencias de Cruz Roja Española en Córdoba, Nerea Casas, ha explicado que el despliegue es doble. Por una parte, un equipo logístico atiende las necesidades básicas de los pasajeros y, por otro, un equipo de atención psicosocial presta atención a las familias de los fallecidos o desaparecidos.
A lo largo de toda la mañana sólo se ha presentado una familia para pedir información sobre una persona con la que no podían contactar. Este caso, que ha sido el único hasta el mediodía, ha terminado con final feliz, ya que han podido localizar vivo a su familiar.
Los voluntarios de Cruz Roja Española
Casas ha informado de que Cruz Roja Española mantiene a 20 voluntarios, ya que esta institución «está para ayudar a las personas y lo vivimos con todo lo que nos enseñó la respuesta de Adamuz».
Precisamente, la lección aprendida tras el siniestro del pasado 18 de enero en la provincia de Córdoba es algo patente en la estación cordobesa. Personal tanto de Renfe como de Iryo se pasean constantemente por el vestíbulo con unos chalecos identificativos para ofrecer todo tipo de información.
Al quedar alterado el tráfico ferroviario, antes de la salida de cualquier tren, se va avisando casi persona a persona para que nadie se quede atrás y facilitar así la superación del caos en situaciones como ésta.