Carlos Villarías y Lupita Tovar en una de las escenas más conocidas de DráculaLa Voz

Carlos Villarías, el actor cordobés que encarnó a Drácula en el cine en 1931

Rodaron la película por la noche, aprovechando los equipos, decorados y vestuario de la versión americana, protagonizada por Bela Lugosi

«Escuchad, son los hijos de la noche, qué hermosa música hacen». Esta frase, que tantas y tantas veces hemos escuchado doblada en labios de Bela Lugosi en la película Drácula, que interpretó en 1931 y que le consagraría como uno de los mitos del cine de terror de la Universal, la pudieron escuchar nuestros abuelos en riguroso castellano de boca de un actor cordobés, Carlos Villarías ese mismo año. Este hijo de general, nacido en Córdoba el 7 de julio de 1892, se hizo abogado, montó un bufete, pero siempre se sintió atraído por el mundo de las tablas, así que dejó el ejercicio de la abogacía, entró en una compañía, recorrió Italia cantando zarzuela y ópera y emprendió el camino de la farándula.

Carlos Vilarías en una foto de estudioLa Voz

En 1915 embarcó rumbo a Nueva York, donde fundó el grupo de Teatro Español, ciudad en la que residió y desarrolló su labor actoral hasta que, en 1923, se dirigió a Los Ángeles. En 1930, gracias a su amplio dominio del inglés, firmó un contrato con Fox Pictures, y un año después fichó por Universal. Era la época en la que el cine sonoro empezaba a imponerse en todo el mundo y la mayor parte de los ingresos de Hollywood provenían del mercado exterior. la manera de no perder pingües beneficios era rodar en el idioma a cuyo mercado iba dirigido el catálogo de filmes de los respectivos estudios.

En 1931, la Universal apostó por trasladar al celuloide la novela de Bram Stoker, pero tomando como punto de partida la adaptación teatral que se hizo de la obra en 1924. La solución era bien sencilla. Rodar dos versiones, una en inglés y otra en castellano para el mercado español e hispanoamericano. El reparto estaría conformado por actores hispanos a las órdenes de George Melford, que no hablaba ni una palabra de español, en tanto que la versión de Lugosi, con reparto anglosajón, llevaba la batuta de Tod Browning.

Reparto de la versión en español de DráculaLa Voz

El rodaje del Drácula en español se llevó a cabo por las noches, utilizando los mismos decorados y vestuario que durante el día empleaban el húngaro Lugosi y compañía. La publicidad de la época la publicitó como «drama sombrío, siniestro y subyugante». Encarnando a Mina Harker, se hallaba una joven actriz llamada Lupita Tovar, que ese mismo año protagonizó Santa, la primera película mejicana sonora y toda una institución en su país, que falleció en 2016 a la edad de 106 años.

Villarías contaba con la ventaja de poder visionar las tomas del día para seguir fielmente el modelo que marcaba Lugosi. También se afirma que, a pesar de emplear menos movimientos de cámara, la libertad creativa de la que gozaban y el mejor aprovechamiento de los decorados hacen superior la obra dirigida por el olvidado Melford.

Cartel original del Drácula interpretado por Villarías y una imagen del filmLa Voz

Drácula, interpretada por Carlos Villarías, se estrenó en Córdoba el 7 de noviembre de 1931. El proyecto de las dobles versiones acabó suspendiéndose al año siguiente y se dio paso al doblaje, auspiciado por las mismas productoras americanas. Durante la década de los 30 y los 40 del siglo pasado Villarías intervino en más de 80 producciones, tanto americanas como mejicanas, incluyendo alguna incursión en el cine español de la época. Falleció en Los Ángeles el 27 de abril de 1976, envuelto en una capa de anonimato del que fue rescatado hace unos años al descubrirse una copia íntegra de la película, que había permanecido en el olvido casi 70 años.