José Manuel Belmonte
Belmonte: «He navegado entre la ética y la estética»
Tras su éxito en Madrid el escultor cordobés ha inaugurado en el Teatro Cómico Principal 'Fondo y forma', una gran retrospectiva que recorre más de cuatro décadas
Córdoba se reencuentra desde este miércoles con uno de sus grandes nombres de la escultura contemporánea. José Manuel Belmonte ha inaugurado en el Teatro Cómico Principal la exposición Fondo y forma, una ambiciosa retrospectiva que reúne alrededor de sesenta piezas y repasa 43 años de trayectoria artística. Estará abierta hasta el 5 de abril.
El acto ha contado con la presencia del alcalde, José María Bellido, del delegado del Gobierno andaluz, Adolfo Molina, y del delegado de Cultura Eduardo Lucena, quienes han coincidido en subrayar la relevancia cultural de una muestra que recala en la ciudad después de recibir más de 60.000 visitantes en 26 días durante su etapa madrileña.
«He navegado entre la ética y la estética», ha explicado el escultor, que definió así una obra marcada por el equilibrio entre el rigor formal y la voluntad de dotar a cada pieza de una carga emocional capaz de interpelar al espectador.
Molina ha destacado que la exposición es fruto de la colaboración entre administraciones y defendió la necesidad de «reivindicar el talento creativo que nace en esta tierra y proyectarlo hacia fuera». El delegado recordó además el papel del Teatro Cómico Principal como espacio cultural de referencia tras su recuperación.
Por su parte, Bellido ha asegurado que «no es una exposición más ni un escultor más», sino «uno de los grandes acontecimientos culturales de 2026», y ha defendido que Córdoba, junto a su enorme legado histórico, debe seguir siendo «una ciudad de creadores». En ese contexto, situó a Belmonte entre los artistas que «no solo suman, sino que multiplican» en el proyecto cultural de la capital.
Traer la exposición a Córdoba ha tenido para el escultor un significado especial. Según señaló, hacerlo respondía casi a «una obligación moral», al tratarse de la ciudad «donde me he criado, me he formado y de donde me siento tan querido».
Mirar la obra reunida
El artista ha reconocido que ver juntas las piezas le ha provocado «cierto vértigo», al tomar conciencia del tiempo transcurrido: «Cada una tiene una historia y un estado de ánimo en el que me he encontrado para hacerla».
El título de la muestra funciona como una declaración de principios. La forma remite al oficio —el volumen, los claroscuros o la proporción—, mientras que el fondo responde a su intención de incorporar contenido y mensaje a cada escultura. «Intento darle una carga emocional que provoque cualquier tipo de sentimiento», señaló.
Adolfo Molina, José Manuel Belmonte, José María Bellido y Eduardo Lucena
La exposición se estructura entre bajorrelieves situados en la planta superior y esculturas de bulto redondo en el espacio principal. Entre las series destaca El recreo de los ausentes, centrada en la demencia y el alzhéimer y concebida como una llamada de atención sobre el papel de los mayores. «Es un justo homenaje a quienes nos lo han dado todo», afirmó.
El recorrido incluye también revisiones del mundo clásico en Los custodios, piezas emblemáticas como Los hombres pájaro —una de ellas premiada por la Fundación de las Artes y los Artistas— y obras que abordan cuestiones sociales como los malos tratos o el cáncer de mama.
Belmonte sostiene que «la ética y la estética son primordiales para culminar una obra bien realizada», una idea que atraviesa toda la retrospectiva.
La muestra supone así no solo una revisión de la evolución técnica y creativa del escultor, sino también un regreso simbólico a la ciudad en la que mantiene su taller y su vida pese a una trayectoria internacional que ha llevado su obra por Europa, América y Asia. Córdoba contempla ahora ese camino reunido en una exposición que devuelve a casa más de cuatro décadas de escultura.
La muestra se puede visitar los martes, miércoles, sábados y domingos de 11.00 a 14.00; jueves y viernes de 11.00 a 14.00 y de 17.30 a 20.00 horas.v La entrada es gratuita.