Puerta grande para la madurez de Daniel Luque
Los «juanpedros» no tuvieron presencia para una plaza de primera categoría
Daniel Luque
Daniel Luque se proclamó triunfador en la primera corrida de toros de la Feria de Ntra. Sra. de la Salud de 2026, pero a pesar de ello, lo mejor de la entretenida tarde no lo firmó el torero de Gerena. Lo más estético, con mucha diferencia, lo firmó el cordobés Manuel Román, que en su primero, un torete que no se cansaba de embestir de manera limpia, le hilvanó una bonita faena que podía haber alcanzado aún más emoción si el animal hubiese tenido un puntito más de fiereza. Además de lo estético, el otro argumento de valor lo puso encima de la mesa David de Miranda en su primero, un animal que se pasó la faena escondido «detrás de la mata» y orientado tras herir de feas maneras al subalterno Fernando Pereira.
Cogida de Fernando Pereira
No obstante, Luque triunfó porque está en el momento. Está maduro, mandón. Manejó el capote en su primero con gusto y suavidad. Con la muleta, fruto de esa madurez evidente, comenzó cuidando al torito para que las fuerzas no le abandonaran antes de empezar. Dos series por el izquierdo, suaves, bien trazadas y rematadas fueron el preludio de una copia de igual calidad por la derecha. Apagado ya el animal, recurrió a las luquesinas con desplante que tanto gustan en los tendidos pero que no son nada más que medios pases dibujados en rectitud. Dos orejas.
Daniel Luque
Al segundo de su lote, en cuyo tercio de banderillas se desmonteró Antonio Manuel Punta, descompuso el trabajo del primero instrumentando una faena sin armazón, a base de pases sueltos sin hilazón, ante un toro noblote con tan poca fuerza como recorrido. Se pidió una oreja. Afortunadamente el presidente mantuvo un criterio acorde a una plaza de primera categoría.
A David de Miranda le cupo en suerte un primer torito que, por mansurrón, tenía peligro. Reservón, esperando en banderillas, tirando la cornadita al final de cada suerte, el planteamiento tenía que ser recio antes que brillante. Así lo hizo. Empezó a hacerle las cosas muy bien con la muleta en la diestra, llevándolo tapadito y exponiendo su integridad. Con la izquierda, a pesar de llevarlo largo, aquello no funcionó como con el otro pitón, apostando entonces por la valentía de las cercanías concretadas en unas bernadinas de infarto.
David de Miranda
A su segundo le recetó un bonito saludo capotero en el que se intercalaron las verónicas con los delantales que precedieron a dos hermosos remates. Tras un inicio de rodillas a dos manos que intuía su deseo de abrir la puerta de Los Califas, el trabajo de Miranda tornó en una sucesión de pases sueltos inconexos sin belleza estética y sin argumento constructivo. No se acopló.
De manos de Manuel Román llegó lo más artístico de la tarde. Lanceó suave a su primero, en el que saludaron montera en mano Rafa Rosa y Óscar Reyes, para tomar muleta y estoque y poner la plaza boca abajo con un torero inicio de faena por bajo. Cuando se levantó mostró una versión más fibrosa pero con igual contenido artístico. El toro es cierto que embestía a las mil maravillas, pero el cordobés le hizo las cosas con un gusto exquisito. Lentitud, mano baja, salida torera de la cara del toro. Una belleza.
Manuel Román
Con su segundo, en cambio no se acopló. El toro requería firmeza y un planteamiento rotundo donde la duda no tenía sitio.
Ficha de la corrida
● Toros de Juan Pedro Domecq, de bonitas capas, pero sin presencia para plaza de primera, con las fuerzas justas, desrazaditos y noblotes en su mayoría. Protestados al saltar al ruedo y en el arrastre, excepto el tercero, que sobresalió en calidad del resto del encierro.
● Daniel Luque (De sangre de toro y oro). Estocada (Dos orejas). Estocada tendida (Vuelta al ruedo tras fuerte petición).
● David de Miranda (De rosa y oro). Estocada caída (Oreja). Pinchazo y dos estocada caídas (Vuelta al ruedo).
● Manuel Román (De malva y oro). Estocada casi entera y perpendicular (Oreja). Cuatro pinchazos. Aviso. (Silencio).
● Incidencias: Durante la lidia del segundo toro el banderillero Fernando Pereira, de la cuadrilla de David de Miranda, recibió una cornada durante el tercio de varas. El parte médico recoge lo siguiente: «Herida por asta de toro en fosa ilíaca derecha que parte aponeurosis músculo oblicuo externo e introduce en cavidad abdominopélvica, exteriorizando el ciego. Pronóstico: Grave».