La película sobre Manuel Benítez `El Cordobés´ que no pasó del papel y jamás se rodó
En julio de 1989 se conoció en Córdoba el proyecto de rodar una película sobre el torero que sería interpretada por Mickey Rourke
Manuel Benítez en la película Aprendiendo a morir (1962)
Cosas que pasan. O no. No pasaron nunca, a pesar de su anuncio y publicidad a un lado y otro del charco. Nos referimos en esta ocasión al proyecto de filmar una película sobre el torero más famoso a nivel mundial y que suscitaba enorme interés por la magnitud del personaje: un auténtico self-made man con una historia de película y con uno de los oficios más peligrosos del mundo y que despertaban tanto curiosidad como admiración en públicos de todo el mundo, ya fueran taurinos o no: Manuel Benítez El Cordobés.
El periódico Los Angeles Times publicó un artículo firmado por Leonard Klady el 9 de julio de 1989 en el que, además de anunciar el inicio del rodaje de 37 horas desesperadas por parte de Michael Cimino con Mickey Rourke como protagonista, y que, al finalizar el otoño de ese año, se avanzaba que el propio Rourke (inmerso en esos momentos en el rodaje en Brasil de Orquidea salvaje) era el actor que encabezaba el reparto de `El Cordobés´ para la productora Five Star, programada para rodarse en España. «Rourke se prepara para el papel del extravagante, legendario matador bajo la tutela del veterano torero Manuel Benítez. Luis Valdez dirige para el productor y escritor Simon Raphael Abeshera». Un proyecto sobre el más revolucionario y carismático torero español del siglo XX, rezaba el diario angelino. Noticia de la que volvió a hacerse eco en el mismo periódico Pat H. Broeske el 27 de agosto.
Mickey Rourke en Johnny el guapo, film estrenado en 1989
Eran unos tiempos en los que Internet era aún carne de ciencia-ficción y las redacciones trabajaban a golpe de trabajo, intuición, contactos, teléfono y fax, la noticia se hizo pública en rigurosa primicia por parte del periodista Sebastián Cuevas para el informativo de PTV-Córdoba, quien visitó en su despacho el 18 de julio de aquel 1989 al abogado Antonio de la Riva, quien en aquel entonces llevaba los asuntos legales de Manuel Benítez El Cordobés. El letrado había supervisado el contrato de la película, que no iba a estar basada en el libro del exitoso binomio Dominique Lapierre y Larry Collins …O llevarás luto por mí, un auténtico best-seller desde su publicación en 1967, declarando el letrado que desde su aparición, muchos productores habían querido meterle mano a esta historia para trasladarla al celuloide, pero que con todos los productores que, con anterioridad, habían pasado por su despacho, no se había llegado a concretar nada.
Sebastián Cuevas entrevistando a Antonio de la Riva
Ello era debido a que «El Cordobés tiene una gran desconfianza sobre el matiz político que se le podía dar a la película», añadiendo que «lo primero que exigía era unas garantías absolutas de que no tuviera esa connotación. Él nació en la época de la guerra, su padre murió en ese periodo de tiempo y es una persona de extracción muy humilde que las ha pasado muy mal y todo su toreo se ha desarrollado en una etapa política muy significativa y eso podría ser muy tentador para cualquier productor de cine destacar más esos aspectos que la propia vida como torero. Y porque no se dan garantías suficientes sobre esos extremos fue por lo que no se llegó a un acuerdo en las veces anteriores», declaraba a Cuevas el abogado De la Riva.
El letrado había supervisado el guión de El Cordobés, escrito por Simon Raphael Abeshera, «un hombre que tiene gran mérito porque se vino a España y estuvo dos o tres años ilustrándose sobre la vida del Cordobés, recorriendo los sitios donde había vivido, donde habían sido sus triunfos más sonados…sabía cosas que incluso yo, que he vivido a su lado durante muchísimos años, no conocía. Este hombre había demostrado ese interés enorme por documentarse sobre la vida del Cordobés y nos dio desde el primer momento esas garantías de que sería sobre la vida de un torero. Este productor cree que no se había hecho la gran película sobre los toros y cree que, aprovechando la figura del Cordobés, de repercusión mundial, se puede hacer esa gran película», declaró el letrado.
Guía promocional de la película sobre El Cordobés
El presupuesto para el film estaba fijado en 12 millones de dólares (unos 1.300 millones de pesetas de la época). El director iba a ser Luis Valdez, que había reventado taquillas dos años antes con La Bamba (biopic sobre la figura del cantante chicano Ritchie Valens, que con solo 17 años alcanzó el estrellato musical, falleciendo a esa misma edad en un accidente de avión aéreo que también se llevó por delante a Buddy Holly y a Big Bopper). La guinda del pastel iba a estar en el papel protagónico. Un actor que había irrumpido en el panorama cinematográfico con interesantes papeles secundarios a la orden de consagrados directores (Cimino, Coppola) descollando ya como primer actor en películas como Manhattan Sur, Nueve semanas y media (que lo convirtió en mito sexual junto a Kim Basinger), El corazón del ángel, Barfly o Johnny el guapo. La revista Fotogramas publicó un anuncio en febrero de 1990 donde se anunciaba a toda página el proyecto El Cordobés de la mano de LuisValdez-Mickey Rourke, más de siete meses después de la entrevista mantenida por Sebastián Cuevas con Antonio de la Riva, anunciándose «el rodaje de la superproducción de mayor costo del cine español». Había que remontarse al fiasco de El Dorado, de Carlos Saura, cuyo presupuesto alcanzó los 1.000 millones de la época pra encontrar una inversión similar.
Anuncio en la revista Fotogramas de febrero de 1990
Pero, ¡ay! también era un actor en cierta medida (mucha) conflictivo, caprichoso y difícil de manejar. Acabó de rodar Orquidea salvaje (un thriller erótico donde conoció a su partenaire, Carré Otis, que se convertiría en la segunda señora Rourke), se divorció de su primera esposa, participó en un par de películas que pasaron sin pena ni gloria y retomó la que fuera su pasión juvenil, donde había mostrado sus habilidades: el boxeo profesional. Adiós a `El Cordobés´.
Al bajarse Rourke del proyecto, los inversores se echaron atrás y todo quedó en agua de borrajas, con algunas mínimas reseñas de la época en prensa y un material promocional inédito, como la guía publicitaria que se reproduce en esta crónica, atesorada durante casi 37 años, como únicos testigos de que aquello llegó a tener visos de verosimilitud. Y forma ya parte de los innumerables ejemplos de proyectos que no pasaron de la fase de guión a lo largo y ancho de la historia del cine.
El Cordobés en el cine
La faceta de Manuel Benítez como actor se circunscribe a dos películas como protagonista y a una aparición como guest star en una tercera. El debut actoral del Benítez fue a las órdenes del siempre eficaz Pedro Lazaga en Aprendiendo a morir (1962) y el torero llamó poderosamente la atención por su soltura y su credibilidad a lo largo del metraje. que no era sino una traslación de su azarosa vida a la pantalla, desde la necesidad más perentoria hasta el triunfo en las plazas de toros, convirtiéndose en el mito que él mismo construyo. A pesar de que su voz fue doblada por Manuel Peiró (algo habitual en la época con actores no profesionales), su trabajo fue galardonado en la 18.ª edición de las Medallas del Círculo de Escritores Cinematográficos (1963) con el Premio Antonio Barbero a la revelación como actor.
Anuncio en prensa de Aprendiendo a morir
La película fue un éxito y puso en marcha el mecanismo para volver a repetir la suerte, como en los toros. El resultado fue Chantaje a un torero, dirigida en 1963 por el reputado Rafael Gil, en la que interpretaba a un joven apodado «El Cordobés» (qué original), cuyo sueño es convertirse en un torero importante, pero se ve involucrado en el asesinato de una extranjera y es condenado a ir a la cárcel. Cuando cumple condena y sale a la calle, su vida cambia. Pero los miembros de la banda están prestos para extorsionarle y hacerse ricos a su costa. Y también en esta ocasión fue doblado por el actor Jesús Nieto.
Cartel mejicano de Chantaje a un torero
La última intervención de Manuel Benítez en el cine de ficción fue como «estrella invitada» en la cinta En Andalucía nació el amor, película de 1966 dirigida por Enrique López Eguiluz, donde una joven turista noruega llega al aeropuerto de Barajas donde resulta que es la turista diez millones. Uno de los premios con que es agasajada consiste en un viaje por Andalucía, acompañada por un también joven guía contratado por el Ministerio de Información y Turismo, interpretado por Juan Luis Galiardo. En esta película aparece Benítez (doblado por Alfonso de Córdoba) en un papel episódico interpretándose a sí mismo, al igual que aparecen otras figuras de la época, como el bailaor Paco de Alba o la cantante Rocío Jurado haciendo de ellos mismos.
Fotograma de En Andalucía nació el amor (1966)
Una película poco conocida en la que El Cordobés es parte de la trama es el documental Historias de la Fiesta, dirigido en 1965 por Mariano Ozores, de quien, por cierto, este año se cumple el centenario de su nacimiento (cosa que a los de la cultura oficial del país parece importarles un rábano) y que era un recorrido por la historia de la tauromaquia desde Cúchares a El Cordobés, pasando por Joselito y Belmonte, como rezaba su publicidad.
Cartel del documental de 1965 Historias de la Fiesta
Después de su faceta actoral, Manuel Benítez ha sido objeto de cortometrajes como Córdobés 65 (1965) de Francesc Betriu o el realizado en 1971 por Manuel Gutiérrez Aragón (El Cordobés) y su figura ha alimentado innumerables reportajes del NO-DO, como Sol, playa y toros II (1969) donde realiza una faena en la plaza de toros de Bilbao. Especialmente recordado es el programa de TVE Conozca usted España donde Manuel Benítez 'El Cordobés' es el hilo conductor del documental dedicado a Córdoba, dirigido por Claudio Guerín Hill, con guion de Antonio Gala. además de ser la figura de documentales varios en las últimas décadas que han acercado al público la significación como torero, como hombre y como mito que es El Cordobés. El Benítez.