Algunos de los organizadores de las jornadas taurinasamgorriz

Jornadas 'Humanismo y Tauromaquia': «Los toreros tienen un sentimiento religioso y espiritual muy marcado»

El evento, al que acudirá la infanta Elena, trata en Córdoba sobre la beneficencia y las virtudes del toreo

Las II Jornadas Taurinas Cordobesas 'Humanismo y Tauromaquia: La labor social de la Fiesta de los toros' se desarrollan a lo largo de este sábado en dos sedes, por la mañana en el Centro de Recepción de Visitantes, y por la tarde en la Filmoteca de Andalucía, a donde acudirá, según está previsto, la infanta Elena. Cuentan con varias mesas redondas que tratan de la labor de beneficencia del toreo, de las virtudes humanas que resalta y, por último, de cuál es el sujeto de la fiesta. «Totas las ediciones que hagamos van a estar centradas en el humanismo junto a la tauromaquia, pero estas segundas giran alrededor de la beneficencia» ha explicado el organizador de las jornadas, Manuel Rico Solano. «Por eso hemos adoptado como artista número uno y verdadero benefactor a Rafael Molina Lagartijo, aunque ha habido otros muchos».

El periodista taurino, Rufino Gomera, ha unido esta labor social de los toros a la raigambre y espíritu católicos, pues «prácticamente todos los toreros tienen un sentimiento religioso y espiritual muy marcado, y cuando se produce una desgracia, ellos están ahí». En ese sentido Gomera ha recordado la reciente actitud que mantuvieron algunos diestros durante la pandemia de covid, cuando muchos redujeron sus salarios al mínimo, como Enrique Ponce o Morante de la Puebla, o los festivales que se organizaron inmediatamente en cuanto se produjo la conocida Dana de la comunicad valenciana. «Además, como muchos toreros han empezado prácticamente de la nada, son personas muy agradecidas, por lo que tiene grabado a fuego en sus mentes cualquier gesto que otra persona haya tenido en su favor, así que cuando les piden ayuda están ahí para lo que haga falta».

El periodista ha rememorado también la labor de mecenazgo cultural que realizó Ignacio Sánchez Mejías con respecto a la Generación del 27, en el sentido de resaltar que la labor social de los toros es caritativa pero también cultural en otras ocasiones. «Por otra parte, si nos ceñimos a Córdoba, se me vienen a la cabeza multitud de festivales, fundamentalmente el festival contra el cáncer que, desgraciadamente, no se celebra desde el 2016».

Además de esta labor social, otra mesa redonda está centrada en la tauromaquia y la forja de las virtudes humanas. En este aspecto, Manuel Rico Solano ha destacado que «la virtud más importante es la verdad: el torero se enfrenta al toro con todas las de la ley porque se está jugando la vida». El organizador de las jornadas también ha añadido otra facetas como «la seriedad y el compromiso en cuanto a hacer bien las cosas por parte de todos los protagonistas e implicados en la tauromaquia, porque precisamente todo tiene que salir perfecto, al milímetro, debido a que hay una vida en juego».

Las II Jornadas Taurinas Cordobesas, articuladas bajo el lema «Humanismo y Tauromaquia: la labor social de la Fiesta de los toros», desarrollan este sábado un completo programa de debate y análisis. La sesión de la mañana arrancó con la entrega de acreditaciones y la presentación institucional, seguidas de dos mesas redondas: la primera, dedicada al compromiso solidario del toreo con los más necesitados y moderada por Rufino Gomera, reúne a Gonzalo Bienvenida, Luis Madero, Pepe Ruiz Muñoz y Chiquilín; la segunda, moderada por Miguel Aranguren sobre la lidia como forja de virtudes humanas, cuenta con la participación de David Guillén, Víctor Martín, Ricardo del Río y Gerard Mas. Tras el almuerzo, la tarde acoge un homenaje al diestro Rafael Molina «Lagartijo», una mesa sobre la dimensión humanista del torero moderada por Manuel Valera e integrada por David Cerdá, Saúl Jiménez Fortes y David Galván, y una copa de vino español previa a la clausura del encuentro. La infanta Elena acudirá precisamente al homenaje a Lagartijo.