El nuevo libro sobre la Mezquita-Catedral de CórdobaSamira Ouf

Lo que aún queda por descubrir de la Mezquita-Catedral de Córdoba

El Cabildo reúne en 592 páginas cuatro décadas de estudios y restauraciones del monumento

Las vidrieras de la Capilla Real, la procedencia de las teselas del mihrab, las maderas de las cubiertas o los vestigios que guarda el subsuelo. La Mezquita-Catedral de Córdoba sigue ofreciendo respuestas y planteando preguntas. Parte de ese conocimiento se reúne ahora en La Mezquita-Catedral de Córdoba, una creación artística única, un volumen de 592 páginas que acerca al lector las investigaciones y los trabajos que permiten conocer y conservar el monumento.

El Cabildo Catedral presentó la publicación este lunes por la tarde en el Centro de Información y Recepción de Visitantes Patio de San Eulogio. El deán presidente, Joaquín Alberto Nieva, estuvo acompañado por los historiadores José Calvo Poyato y Juan José Primo Jurado y por la catedrática de Historia del Arte de la Universidad de Córdoba María Ángeles Jordano Barbudo.

Presentación del nuevo libro sobre la Mezquita-Catedral de CórdobaSamira Ouf

La obra recoge conferencias, comunicaciones y actividades de la conmemoración del cuadragésimo aniversario de la inscripción del monumento en la Lista del Patrimonio Mundial de la Unesco, celebrada en 2024. Su contenido permite recorrer tanto la historia del edificio como el trabajo científico y técnico que sostiene su conservación.

Nieva destacó que el libro reúne información dispersa y aportaciones de especialistas que, en algunos casos, sintetizan décadas de investigación. También subrayó su relación con el nuevo centro de visitantes, que traslada parte de ese conocimiento a un lenguaje expositivo y audiovisual.

La luz de la Capilla Real y el origen de los materiales

Entre los estudios que recoge la publicación figuran los dedicados a las vidrieras de la Capilla Real, investigadas con motivo de su restauración. Jordano llamó la atención sobre los vidrios azules, verdes, ámbar y morados y sobre el efecto que aquella luz debía producir al proyectarse sobre las yeserías.

La investigadora explicó que estos trabajos ayudan a reconstruir la apariencia de los espacios y a interpretar mejor sus programas ornamentales. La publicación incorpora también estudios sobre las fases constructivas, las inscripciones y los mensajes de legitimación política y religiosa presentes en la decoración.

Primo Jurado, director del Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico (IAPH), aportó otro ejemplo: los análisis de los materiales de las teselas del mihrab. Según explicó, las investigaciones del instituto han identificado su procedencia de Anatolia, un resultado que respalda los testimonios históricos sobre el envío de materiales desde el Imperio bizantino.

El estudio de las maderas abre otra vía de conocimiento. Los análisis de vigas y tableros conservados permitirán precisar su cronología y procedencia mediante técnicas como la dendrocronología, que examina los anillos de crecimiento de los árboles.

Investigar para conservar

El subsuelo ocupa también un lugar destacado. La revisión de excavaciones antiguas y del archivo del arquitecto Félix Hernández, junto con el análisis de materiales arqueológicos, permite avanzar en el conocimiento de las ocupaciones anteriores a la mezquita y de su entorno urbano.

Jordano defendió la investigación como base de cualquier actuación sobre el edificio. «Si no conocemos lo que tenemos entre manos, difícilmente podemos actuar sobre ello para conservarlo», señaló. También destacó la colaboración entre disciplinas y los convenios con universidades españolas y extranjeras.

Presentación del nuevo libro sobre la Mezquita-Catedral de CórdobaSamira Ouf

A ese trabajo se suman la documentación tridimensional y la creación de modelos digitales, útiles para estudiar y registrar elementos como el alminar, la torre, las arquerías o las lápidas funerarias. Otros proyectos analizan el comportamiento estructural y sísmico del monumento para identificar vulnerabilidades y orientar medidas preventivas.

Calvo Poyato calificó el volumen de «imprescindible» para conocer la «trastienda» del edificio que visitan millones de personas. El historiador recordó que el reconocimiento de la Unesco conlleva obligaciones de conservación y destacó el trabajo continuado que permite mantener el monumento.

Primo Jurado situó la nueva publicación como complemento de las obras de Manuel Nieto Cumplido y Miguel Salcedo Hierro. También recordó la importancia del patrimonio inmaterial: el culto, las celebraciones y el uso cofrade del templo.

El deán anunció que el libro estaría disponible para el público desde este martes. Una oportunidad para profundizar en las razones que sustentan la singularidad de la Mezquita-Catedral y en el trabajo, muchas veces poco visible, que permite transmitirla a las siguientes generaciones.