Los jugadores del Córdoba celebran uno de los goles en el Carlos Belmonte

Los jugadores del Córdoba celebran uno de los goles en el Carlos BelmonteCCF

El Córdoba CF presenta su candidatura (1-3)

El conjunto blanquiverde firma una actuación sobresaliente en el Carlos Belmonte para sacarse de golpe cualquier complejo

No era ni mucho menos una salida sencilla. Era el momento de la verdad. «No solo lo he pensado sino que lo he transmitido», dijo Iván Ania en la previa al ser cuestionado por lo que supondría ganar en el Carlos Belmonte. Y, a la vista del encuentro, lo consiguió sobradamente el asturiano que, de entrada, le dio confianza a los mismos que consiguieron el empate la semana pasada ante el Almería. Todo eso para empezar a elaborar una serie de resultados que hace mirar al futuro con bastante optimismo.

Del susto a la euforia

El inicio del encuentro, como se preveía, fue eléctrico. No estaba en el ADN de ninguno de los dos aquello de especular, por lo que, desde que arrancó el choque, buscar la portería contraria fue la tónica principal. Lo empezaron mejor los locales y, con tan solo dos minutos en el reloj, el juego se detuvo algún minuto por una caída de Agus Medina en el área. Óliver de la Fuente Ramos, tras valorarlo en la sala VAR, no consideró llamar al matadero a Muñiz Muñoz por una acción con Iker Álvarez en un balón dividido.

Con el susto en el cuerpo y, cuando parecía que tocaba una tarde para poner a prueba los corazones, emergió el Córdoba de la pizarra. El que conectó el 0-1 en Zaragoza y el 1-0 ante la Cultu. El mismo, y en la misma acción, se puso por delante con una pelota muy bien tocada al primer palo para que Rubén Alves ganara el salto que hacía ponerse por delante al conjunto blanquiverde.

Una diana que daría paso a los mejores momentos del primer acto para los de Iván Ania. Jacobo avisaría de sus intenciones con un disparo directo de falta y, rozando el cuarto de hora, se desataba la euforia: Jon García cometía un error grosero en un salto y Adrián Fuentes, muy listo, se plantó solo ante Lizoain para batirle con un disparo ajustado con la zurda.

El Albacete reacciona y Carracedo perdona la sentencia

Con el 0-2, los casi 500 aficionados cordobesistas en las gradas del Carlos Belmonte soñaban con todo. Hasta con dejar el partido sentenciado prontito y poder disfrutar de la tarde en Albacete. Muy lejos de lo pretendido por los de Alberto González que, aprovechando un arranque de amor propio y los clásicos errores del Córdoba en varias salidas de balón, pusieron cerco a la portería de Iker Álvarez. Escriche, Lazo y Agus Medina tuvieron opciones de ajustar el electrónico antes del descanso.

Sin embargo, el cuadro manchego, en una tarde horrorosa a nivel defensivo durante el primer acto, dejó la sentencia en bandeja de plata para Carracedo que, con todo a favor, lanzó por encima del larguero lo que ya se cantaba como el 0-3 justo en la acción previa al descanso.

Dalisson y Fomeyem, dos sustos sin consecuencias

Tras el descanso y, aunque se esperaba a un Albacete más bullicioso, lo que se vio en el campo fue a un Córdoba con la idea de controlar más el juego. Justo lo que le faltó en el tramo final de la primera. Adrián Fuentes dispuso de dos opciones muy claras de gol, lo que acrecentaba las dudas del cuadro manchego, superado en el inicio del segundo acto.

El choque entró en una fase ciertamente anodina hasta que se vio alterado por dos sustos en el lado cordobesista. Y es que Franck Fomeyem se fue al suelo aquejándose de las mismas molestias del domingo pasado ante el Almería, mientras que Dalisson se dolió de la rodilla tras un mal apoyo. Afortunadamente, las dos se quedaron en nada y no hubo que lamentar males mayores. En cualquier caso, Ania no quiso correr riesgos y los retiró a ambos: Álex Martín entró por el camerunés y Alberto del Moral en lugar del brasileño.

Del fallo imperdonable... a la sentencia

La réplica de Alberto González fue inmediata. Introdujo en el campo a Jefté, Morci y Antonio Pacheco y ordenó a los suyos a cerrar con tres atrás. Circunstancia que aprovecharon los cordobesistas para plantear amenazas muy reales a la contra. En una de esas, Carlos Isaac (en otro partido de notable alto), le presentó un gol cantado a Adrián Fuentes que, con todo a favor, la volvió a mandar fuera en área pequeña. Hubiera sido el 0-3 y el olvidarse de sufrir en los compases finales.

Pero como el fútbol siempre da segundas oportunidades, el conjunto blanquiverde selló otro balón al espacio para que Fuentes cabalgara en carrera. Y ahí, en la más difícil, definió a la perfección con la zurda. 0-3 y el 'Volveremos' inundaba la grada del Belmonte.

Triple cambio para pensar en la Copa

Con ese tanto el partido estaba más que resuelto. Ania, quizá también pensando en la Copa del Rey del próximo miércoles, metió triple cambio para terminar de cerrar el duelo: Kevin Medina, Theo y Sergi Guardiola hicieron su aparición en un momento en el que el partido ya no daba más de sí. Y es que, aunque pudo llegar el cuarto en varios momentos, el que lo hizo fue el Albacete, ya con el tiempo cumplido, por mediación de Agus Medina y después de una falta absurda de Kevin Medina.

El Córdoba, definitivamente, ha dado un golpe encima de la mesa. Se ha sacado todos los complejos y tienen ante sí la opción de hacer creer a todo el mundo. Semana de Copa y el Ceuta el domingo. De momento, los blanquiverdes ya han presentado su candidatura a soñar.

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