lance del juego entre el Córdoba y el EibarLaliga

El Córdoba evidencia su crisis ante el Eibar (0-0)

El duelo terminó con un bagaje muy pobre en cuanto a juego y a ocasiones

El Córdoba CF cerró el año sin romper su mala dinámica tras empatar sin goles frente al Eibar en El Arcángel (0-0), en un partido plano, espeso y con un bagaje ofensivo muy pobre por parte de ambos equipos. El punto, lejos de servir como alivio, confirma el momento delicado que atraviesa el conjunto blanquiverde, incapaz de transformar el dominio territorial en ocasiones reales de gol.

Desde el inicio, el encuentro quedó marcado por la falta de ritmo y de profundidad. El Córdoba llevó el peso del balón, pero su posesión fue tan estéril como previsible. El Eibar, bien plantado y sin asumir riesgos, cerró espacios con facilidad ante un rival falto de ideas en los metros finales. Las aproximaciones locales se limitaron a centros laterales y acciones aisladas que no encontraron rematador ni generaron sensación de peligro.

La primera mitad transcurrió sin apenas sobresaltos. Ninguno de los dos conjuntos logró incomodar seriamente a los guardametas y el juego se concentró en el centro del campo, con demasiadas interrupciones y escasa continuidad. El Córdoba, pese a su necesidad de victoria, no encontró velocidad ni precisión para desordenar a un Eibar cómodo en el guion del partido.

Tras el descanso, el panorama apenas varió. Los blanquiverdes intentaron dar un paso al frente, pero el empuje fue más anímico que futbolístico. Las llegadas siguieron siendo contadas y mal finalizadas, mientras que el Eibar mantuvo su plan conservador, esperando algún error local que nunca llegó a convertirse en ocasión clara.

Los cambios no alteraron el desarrollo del choque. El Córdoba careció de claridad y colmillo, y el partido se fue consumiendo entre imprecisiones, juego previsible y una sensación general de conformismo que terminó reflejándose en el marcador. El pitido final selló un empate sin goles que dejó frío al público y evidenció, una jornada más, la crisis de juego del equipo.

Un 0-0 que no satisface a nadie y que confirma que el Córdoba necesita algo más que intención para revertir su situación: necesita fútbol, ocasiones y respuestas inmediatas.