Imagen del duelo de la temporada pasada en AlmeríaLa Liga

El día en el que todo cambió

El Córdoba CF regresa el sábado al estadio de los Juegos Mediterráneos, el escenario en el que su temporada pasada supuso su punto de inflexión

26 de noviembre de 2024; es decir, un año y cerca de tres meses desde la última dolorosísima derrota que se recuerda alrededor del Córdoba CF. Entonces fue en el mismo escenario que deberá visita el próximo sábado, donde los de Iván Ania cayeron por 4-0, firmando de esta manera una de las peores actuaciones del curso pasado.

Allí, de alguna manera, se tocó fondo. «No es un tema de actitud, ojalá fuera eso, porque se puede cambiar. Pero no es un tema de actitud», dijo entonces el técnico ovetense. Además, el capitán Carlos Marín se abrazaba al inminente mercado invernal para invertir una tendencia que hablaba de un Córdoba muy fuerte en casa, pero terriblemente frágil a domicilio.

Sin embargo, y cuando menos se esperaba, ese fue el punto de inflexión total del curso. Desde entonces, el conjunto blanquiverde no volvió a perder un partido lejos de El Arcángel hasta el 10 de mayo (derrota por 3-2 en Burgos). Una línea que sin duda fue clave para conseguir una salvación bastante desahogada e, incluso, para coquetear con alcanzar el play off de ascenso a Primera División.

Muchos problemas en el centro del campo

Ese es el principal quebradero de cabeza que tiene Rubi para preparar el encuentro del sábado. La sanción de Baba, así como las molestias musculares de Horta y Gui Guedes, abren un agujero en el centro del campo en el que solo Dzodic parte en plenas condiciones. El técnico catalán, eso sí, recupera a Lopy, aunque el mediocentro aún no cuenta con el suficiente ritmo como para garantizar el máximo rendimiento desde el inicio.

Sin embargo, pese a ello, el Almería está en uno de sus mejores momentos de la temporada: 45 puntos, a dos del ascenso directo y tres victorias consecutivas adornan su línea de resultados más reciente. Ante el Córdoba perseguirán la cuarta, algo que ya consiguieron en la primera vuelta (Castellón, Éibar, Cádiz y Leganés).

Otro apartado estadístico que preocupa por Almería es el de goles encajados. Hasta 38 acumulan los de Rubi, que se sitúan en ese registro mucho más cerca de los equipos de la zona baja. Solo Mirandés (43) y Cultural y Deportiva Leonesa (40), reciben más goles que el Almería, que empata en esa faceta con el Real Zaragoza, el Andorra y el Real Valladolid.

«Concedemos demasiadas ocasiones al rival. Es algo a mejorar», declaraba Andrés Fernández durante la semana. El portero, de hecho, fue pieza clave al detener un penalti a Lauti frente al Andorra cuando el encuentro iba 2-2 y apenas quedaban 20 minutos para la conclusión. Así llega el Almería, con ciertas dudas pero con una pegada descomunal que, a estas alturas de la competición, le hace pelear por todo.