Los jugadores del Ceuta celebran uno de los goles de la noche de hoy
El Córdoba defrauda con su peor versión (3-2)
El cuadro blanquiverde desperdicia una oportunidad de oro para entrar en play off después de firmar una actuación deplorable en el Alfonso Murube
Regresó el Córdoba de los horrores. El de las viejas (y malas tardes). Dos partidos para calibrar su verdadero nivel y dos decepciones groseras. En Almería dejó mucho que desear con una muy mala primera mitad y hoy ni tan siquiera inquietó la portería de Pedro López en la segunda mitad. Ni un tiro a puerta y una decepción mayúscula. Tanto que, de haber soñado con el play off, se ha pasado de nuevo a colgarse el cartel de aspirante. Aunque con actuaciones como las de hoy... poco se va a poder soñar con cotas mayores.
Los viejos fantasmas, a escena
Pocas veces se podrá tener en la cabeza un guion de partido tan claro antes de que echara a rodar el balón. Un partido entre Ceuta y Córdoba responde al principio de cero especulación. Y eso, en una versión defensiva endeble, suele ser mal negocio. El cuadro blanquiverde, hoy, decidió darle continuidad a su nefasta puesta en escena en Almería.
Por eso, en apenas 25 minutos, perdía ya 3-2. No le hizo falta nada al Ceuta más allá de aprovechar los incomprensibles regalos cordobesistas. Kuki aprovechó el primero en el 8' para ajusticiar por su palo a Iker Álvarez y, aunque Jacobo igualó de un zurdazo ajustado solo dos minutos después, la felicidad no duró nada: en el 11', un córner muy mal defendido lo aprovechó Capa para deshacerse de Sintes y embocar el 2-1.
Lo celebraba el Murube, pero por poco tiempo. Y es que en el 19' una cabalgada de Adrián Fuentes acabó en un claro penalti de Youness que Carracedo se encargó de transformar en el 2-2. Tranquilidad y vuelta a empezar, pensaría alguno. Pero no. Con este Córdoba no. Y es que, cuando más de cara se le podía haber puesto el encuentro, decidió volver a esa versión horripilante para tragarse una contra de un saque de esquina a favor. Solo cerraba Diego Bri y eso acabó en tragedia: carrera larga de Koné, servicio a placer para Rubén Díez y 3-2 en un pim, pam pum. 26 minutos. Muy poco serio para un equipo con unas aspiraciones tan ambiciosas.
El Córdoba roza el 3-3, pero se marcha por detrás al descanso
Desde ahí, el Ceuta dio un paso atrás y el Córdoba manejó el partido a sus anchas. Después de haber regalado tres goles nada menos. Los de Ania lograron hilvanar jugadas de ataque y tener más presencia en área contraria, lo que provocó de manera inevitable que las ocasiones se sucedieran en clave blanquiverde.
Adrián Fuentes tuvo dos. A cada cual mejor. La primera, en el 37', con un tiro centrado que repelió Pedro López y la segunda en una acción de área muy clara en el 43' que volvió a detener el guardameta caballa. El escenario de partido había cambiado, Palencia Caballero decretó seis de alargue y, en el 47', Diego Bri tuvo la igualada. Su cabezazo, picado, le salió muy centrado, lo que provocó que Diego López se la encontrara y evitara males mayores.
Ritmo bajo y pocas ocasiones: entran Percan y Sergi Guardiola
Cabía esperar un inicio cordobesista contundente, pero nada más lejos de la realidad. Con balón, pero lento y sin ninguna idea. Apenas Jacobo gozó de una oportunidad a balón parado que se marchó alto, pero los minutos pasaban sin ninguna acción que echarse a la boca como para pensar en ser optimistas.
Por eso, Ania movió el banquillo para introducir dos novedades sorprentes: Percan y Guardiola al campo en sustitución de Diego Bri y Requena. Jacobo, de nuevo, al lateral izquierdo. Trazos que, no por habituales en las últimas fechas, invitan menos a la reflexión.
Ania vuelve a no agotar los cambios
Los minutos se sucedían y no pasaba nada de nada. Solo otro lanzamiento muy lejano de Jacobo. Ni para el Córdoba ni para el Ceuta que, eso sí, amagaba con sorprender a la contra con el conjunto blanquiverde muy abierto. En esas, y buscando una reacción que no llegaba, Ania decidió hacer sus dos últimos cambios, pero no agotar las cinco sustituciones.
Dalisson entró en lugar de un errático Mikel Goti, mientras que Adilson hizo su puesta en escena dejando en el banquillo a Adrián Fuentes. Las ocasiones, sin embargo, brillaban por su ausencia en un Córdoba completamente desilusionante en el Alfonso Murube.
Decepción mayúscula en los últimos minutos
De ahí al final, la decepción mayúscula. El Córdoba no tuvo ni fútbol, ni energía ni capacidad para ni tan siquiera inquietar la portería de Pedro López. Tiró por la borda la ilusión que había generado con dos derrotas muy dolorosas y volvió a fallar cuando el play off parecía una oportunidad real.