Andrés Martín celebra uno de los goles del partidoLa Liga

Este Córdoba no tiene ninguna defensa (4-3)

El conjunto blanquiverde, pese a mantenerse en pie y amenazar al Racing hasta el final, cae ante el líder fruto de errores defensivos impropios de la categoría

Cuarta derrota consecutiva. Podría resultar inexplicable cómo un equipo que pasó de tener en la mano el play off ha terminado anclándose en los 41 puntos, pero en realidad es bastante sencillo: 13 goles en contra en cuatro partidos. Insostenible para cualquiera que quiera pelear por ascender a Primera División.

Hoy, de nuevo, con varios señalados en esa línea, aunque dos de manera especial: Carlos Marín y Álex Martín. El primero volvía a la titularidad y falló gravemente en el 2-1 y el 3-1, mientras que el segundo no estuvo cómodo en ningún momento, cometiendo un error grosero que acabó en el 4-2 de Andrés Martín.

Hoy el problema no estuvo en la presión arriba como diagnosticó Ania tras el duelo ante el Andorra, sino en el nivel defensivo individual. Ese lastre ha tirado por tierra las opciones blanquiverdes en la temporada. Desde luego, este Córdoba no está ni mucho menos para luchar por nada más si no media una reacción inminente. Solo con corazón no basta.

El Córdoba domina, pero vuelve a fallar cuando no toca

En la primera parte, el Córdoba no solo fue capaz de mantener el pulso, sino que, además, dominó al líder en muchas fases del partido. No al inicio, donde las mejores fueron para el Racing. Porque, aunque los de Ania entraron bien en el partido, las dos más claras llegaron dos acciones calcadas a la espalda de la defensa cordobesista que Andrés Martín no supo aprovechar. Primero fallando un mano a mano en el minuto cinco y, dos después, encontrándose con la cara de Carlos Marín.

En ese momento el partido no dibujaba un escenario precisamente esperanzador, pero el Córdoba fue tomándole el tono a la tarde y consiguió adelantarse en el marcador gracias a una diana de Trilli con la zurda en el minuto 14. Pero poco, poquísimo, duró la alegría. Una jugada, concretamente. Eso fue lo que tardó Andrés Martín en ajustar con la zurda un disparo al borde del área para sellar el 1-1.

El jarro de agua fría no afectó al Córdoba. Más bien lo envalentonó. Desde ese momento, y aunque el Racing tuvo alguna aproximación peligrosa hasta el descanso, fue el cuadro blanquiverde el que se asentó. Agarró el ritmo y el peso del partido y, fruto de ello, fue capaz de combinar en zona de tres cuartos. Adrián Fuentes, de cabeza en el 21’, y Diego Bri, un minuto después, obligaron a intervenir a Jokin Ezkieta, aunque la más clara la protagonizaron los mismos protagonistas pasada la media hora. El portero racinguista achicó para taparle el espacio a Bri y sacar una gran mano para evitar el 1-2.

Mención aparte al envío de Goti, entonado en esa faceta durante los primeros cuarenta y cinco minutos. El resultado de 1-1 al descanso reflejaba la igualdad que había sobre el césped, aunque el Córdoba terminó siendo superior al Racing en ese tramo del encuentro.

Dos errores fatales de Carlos Marín

Las buenas sensaciones al filo del descanso tuvieron continuidad en el inicio de la segunda, aunque de manera muy efímera. Porque el Córdoba volvió a demostrar que no tiene una defensa de nivel para competir por objetivos más ambiciosos. En el 47', un error grosero de Carlos Marín tras un saque de esquina, lo aprovechó Manu Hernando para hacer el 2-1.

Tocaba recomponerse, pero lo que iba a llegar era aún peor. Carlos Marín, la gran novedad del once, volvió a quedar muy señalado al regalar el 3-1 a Íñigo Vicente en el 50'. Ni despejó ni la jugó, por lo que el atacante cántabro solo tuvo que presionarle para encontrarse con un regalo indecente.

Isma Ruiz enciende la llama... y Andrés Martín la apaga

En ese momento, el Racing tuvo opciones para aumentar la renta, pero el Córdoba se mantuvo en el partido. Y, fruto de ello, fue capaz de hacer de nuevo acto de presencia en ataque para acortar distancias gracias a una buena acción por banda derecha que culminó con un zurdazo inapelable Isma Ruiz para subir el 3-2 al marcador.

La ilusión por encontrar el empate se mantuvo unos minutos. Porque al cuadro blanquiverde le sentó bien el gol y volvió a llevar el duelo a su terreno. Especialmente por banda derecha, donde Carracedo puso algún buen balón al área para que Sergi Guardiola llevara algo de miedo a la grada.

Pero poco más. José Alberto, y todos los equipos de la categoría, saben que este Córdoba se ha caído. Que los de Ania no son contundentes en los duelos quedó demostrado al borde del 70', cuando un envío frontal sin ningún peligro sobre un delantero menudo como Suleiman acabó en tragedia. Álex Martín se la tragó, Xavi Sintes le hizo pasillo a Andrés Martín y el resto es historia: 4-2 y de nuevo a remolque.

Aparece Adilson y el Racing pide la hora

De ahí al final, el Córdoba tiró de personalidad para ponerle las cosas difíciles al líder. A nivel defensivo es claramente un equipo de zona baja, pero por calidad ofensiva puede hacer sufrir a cualquiera. Incluido el Racing, al que llevó al límite pese a lo complicado de la empresa.

Adilson, que había salido en el tramo final, tuvo el 4-3 con un remate picado de cabeza que sacó con un pie milagroso Ezkieta. Y el portugués, en el 89', lo consiguió después de una buena jugada hilvanada por la derecha entre Carracedo y Trilli. El ex del Valladolid, en el 95', volvió a poner un balón de oro que a punto estuvo de embocar Obolskii. Se rozó la épica, pero no era la tarde.

Al final, y pese a los 8 de añadido, el Córdoba no logró sacar nada positivo de Santander. La actuación de los últimos cuatro partidos ha roto toda la ilusión generada alrededor de un equipo que se ha empeñado en tirar la temporada en el último mes. O reacciona pronto o la amenaza de una recta final tremendamente anodina es más que real.