Iván Ania, durante un entrenamientoCCF

El todo o nada más innecesario para el Córdoba CF

El conjunto blanquiverde se desplaza a Cádiz con la misión de volver a ganar para dejar atrás un problema que él solo se ha generado

Lo repetía Iván Ania en la previa de ayer. No es una final (quedan ocho jornadas más), pero sí es de imperiosa necesidad sumar de nuevo los tres puntos. El Córdoba, que hasta hace cerca de dos meses peleaba por derecho propio por acceder al play off de ascenso a Primera División, ha firmado un calamitoso balance de uno de veinticuatro que ha puesto muchas cosas en entredicho: desde la situación de la actual plantilla hasta la dirección del momento por parte del club pasando por una figura cada vez más desmejorada como la de Iván Ania.

Porque, aunque el asturiano tenga su puesto a salvo pese a caer en Cádiz -o eso se desliza de manera oficiosa-, lo cierto es que no ganar esta tarde (14:00 horas) a un rival que está todavía peor que el conjunto blanquiverde -solo ha sumado 4 de 36- haría que el descrédito del asturiano fuera en aumento. Por primera vez en años el nombre del entrenador figura alto en la escala de la crítica. Tanto que hay quien cuestiona un hipotético futuro proyecto (tiene contrato hasta 2027), pero en el fútbol solo mandan los resultados. Ganando, todo se calmaría. Al menos durante una semana.

Y es que el Córdoba se ha metido en el lío de la manera más innecesaria. Ni ganando 2-0 al colista pudo volver a ganar hace una semana. En medio, el desastre de Riazor, lo que ha llevado al propio Ania a lanzar un órdago a su plantilla: ahora, en los momentos más delicados, es cuando quiere ver personalidad en los suyos.

En este sentido, y aunque el once parece escribirse solo jornada a jornada con algún leve retoque, el preparador cordobesista recupera para la causa a Pedro Ortiz, Dani Requena y Percan, mientras que mantiene de baja a Carlos Marín, Alcedo, Fomeyem, Trilli y Adilson. La vuelva al once de Requena parece segura, pero, a partir de ahí, habrá que ver si los buenos minutos en los dos últimos encuentros de Kevin Medina le valen para hacerse con una nueva oportunidad de inicio en la banda izquierda.

El Cádiz, aún peor, se agarra al clavo ardiendo de Lucas Pérez

Delante estará un rival que, como el Córdoba, camina en el alambre. Si hay nervios en El Arcángel pese a tener ocho puntos de renta con respecto al descenso, imagínense en el Cádiz, solo cuatro por encima y después de haber salido derrotado de sus tres últimos compromisos ligueros.

En un clima institucional insostenible, con varios grupos de animación haciendo un llamamiento para dejar vacío el Nuevo Mirandilla, la propiedad del club gaditano anunció en la tarde del Jueves Santo el fichaje de Lucas Pérez (37 años), un futbolista de muchísima calidad, pero que lleva más de un año sin jugar un partido de fútbol.

Ganar, por tanto, sería una doble estocada: colocarse en 45 puntos haría que el Córdoba respirara aliviado con una permanencia que se podría considerar virtual y, de paso, dejaría muy tocado al Cádiz, que pasaría a ser uno de los más firmes candidatos al descenso. Una presión innecesaria, pero que el conjunto blanquiverde se ha ganado a pulso.