Isma Ruiz se fotografía con varios aficionados en el estadio
La afición arropa al Córdoba antes del debut
En una de esas sesiones que aún son especiales por ser abiertas al público, el cordobesismo da cariño a los jugadores, que se sienten preparados para «plantar cara» al Burgos
La primera plantilla del Córdoba disfrutó este martes de una de esas sesiones que aún son especiales, por ser abiertas al público. El cordobesismo se congregó en número de un millar en el Bahrain Victorious Nuevo Arcángel para arropar a los suyos antes del debut de este domingo a las 19:00 horas en El Plantío ante el Burgos.
Los jugadores pudieron recibir el calor de los suyos, con las fotografías de rigor al acabar, en una sesión en la que se comprobó la recuperación de algunos de los tocados de estas semanas, como Kevin Medina, que ya jugó el último día, o Álex Martín. Ya va progresando también, tocando el balón aunque aún aparte del grupo, Salim El Jebari, aunque por ahora hay que meterlo en la lista de los ausentes, como Fomeyem, Adilson y el último de los caídos, Jacobo Martí.
«A todos nos gusta sentir que la afición esté cerca de nosotros y nos dé su apoyo», confesó el capitán Albarrán, que se acordó de los niños, que «no tienen colegio y pueden venir». El jugador ve al equipo «preparado» para «plantar cara allí al Burgos y conseguir los tres puntos». A su juicio, «la pretemporada sirve para volver a coger la forma física y llegar al cien por cien a la temporada y que la gente se lesione lo menos posible». En el caso del Córdoba ya pasó lo del cruzado de Jacobo Martí, «un golpe duro».
Precisamente esa lesión le ha hecho volver a su situación natural de lateral derecho, tras estar todas estas semanas jugando de central. «Ahí estoy un poco desubicado, pero al final es cuestión de ir jugando y cogiendo conceptos», indicó el barcelonés, deseoso de «intentar aportar en la posición que sea». En lo colectivo, también tiene claro el reto, por la condición inherentemente ofensiva del equipo: «Si consigues dejar la portería a cero vas a conseguir ganar muchos partidos».
El primero para intentarlo es en Burgos, con un mal recuerdo. «Las dos veces que hemos ido hemos perdido. La temporada pasada fue una derrota dura, 4-0, y con las sensaciones que tuvimos. Pero es pasado. Vamos con el chip cambiado, con una nueva ilusión», dice el jugador, que justifica los malos arranques de otras temporadas. «Siempre acaba viniendo mucha gente nueva, que se tiene que adaptar a las ideas del míster, lo que tiene un proceso y un tiempo. Pero este año los fichajes han venido de primera hora y puede ser diferente», opinó.
Anhelando la regularidad
Albarrán espera una temporada «complicada», con «momentos para todo, para disfrutar y para sufrir». «La clave va a ser que, cuando estemos en una dinámica negativa, podamos cortarla cuanto antes, que no se nos prolongue como el año pasado. Ser más regulares y tener un equilibrio, dentro de una liga muy larga, con equipos que han descendido de Primera, con mucho potencial, y otros que se han reforzado muy bien», detalló.